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Un fin de semana (o más) en Matarraña, Teruel

La comarca del Matarraña, en Teruel, es una de esas regiones del interior de España que lo tiene todo para ir a pasar un fin de semana (o varias semanas, ¿por qué no?) de desconexión o, dicho de otra manera, de conexión con la naturaleza, con la paz y con la tranquilidad. Y es que esta región era una total desconocida para nosotros hasta que, por casualidades de la vida, fuimos a pasar tres días y pudimos disfrutar de todo lo que os vamos a explicar en el siguiente post. Evidentemente, lo que os vamos a contar es lo que vimos nosotros pero hay mucho más. Rutas por la naturaleza, pueblecitos preciosos y buena gastronomía: esto es la comarca del Matarraña. Si puedes ir a pasar un par de días (o más), no lo dudes.

Pueblos con encanto

Las dos tardes que estuvimos por la zona las dedicamos a visitar pueblecitos. Es interesante saber que todos están a muy poca distancia entre ellos, por lo que en una misma tarde se pueden visitar varios.

Beceite

Beceite fue nuestro campo base, allí dormimos. Este pequeño pueblo, donde muere la carretera, es perfecto para pernoctar, ya que dos de las rutas más conocidas de la zona, el Parrizal y la Pesquera, quedan muy cerca. Incluso se puede llegar a las rutas andando.

Beceite es perfecto para perderse por sus estrechas y antiguas calles. En él destacan los portales medievales, el puente de piedra del siglo XVI y la Iglesia de San Bartolomé. Además, si hace calor os podréis refrescar en la Font de la Rabosa, una zona habilitada para el baño. Podréis encontrar más información sobre Beceite en la web del pueblo.

Valderrobres

Valderrobles es un precioso pueblo situado en una pequeña colina y vigilado desde lo más alto por el Castillo y la Iglesia Santa María la Mayor. A nosotros nos llovió pero nos pareció una pasada de pueblo, muy cuidado y lleno de rincones fotografiables. Valderrobles forma parte de «Los Pueblos más Bonitos de España«, una asociación que está agrupando los municipios con más encanto del país bajo una misma marca de calidad. 

Una de las imágenes más típicas del pueblo es la del puente de piedra que atraviesa el río hasta llegar al Portal de San Roque, donde puede decirse que empieza el casco antiguo del pueblo. 

Otros pueblos de la zona

Cretas es otro precioso pueblo de la comarca del Matarraña. Además de pasear por sus empedradas calles, os recomendamos que probéis los dulces típicos del Horno de leña Llerda; ¡no os arrepentiréis!

Además de estos tres pueblos que pudimos visitar, hay varios más por la zona. Calaceite, la segunda localidad más poblada del Matarraña, La Fresneda o Ráfales son tres localidades que nos quedaron pendientes y que no dudaremos en visitar cuando volvamos. 

Rutas por la naturaleza

La comarca del Matarraña destaca por sus rutas preciosas por la naturaleza. Senderos bordeando aguas cristalinas, saltos de agua, rutas de bicicleta… si te gusta la naturaleza, esta zona es perfecta para que disfrutes. Nosotros hicimos la ruta del Parrizal y La pesquera, las más conocidas de la zona. Además, nos acercamos con el coche al Salt de la Portellada. Os lo explicamos.

Ruta de El Parrizal

La Ruta de El Parrizal es una preciosa ruta de unos 8 km que remonta, mediante unas pasarelas de madera, el río Matarraña, hasta llegar a Els Estrets del Parrissal, un cañón de 60 metros de alto, 1.5 metros de ancho y 200 de largo. Pero esto es el final, así que mejor comenzar por el principio.

La ruta está regulada, por lo que si se quiere subir en coche se deberá comprar un ticket en esta web. El precio es de 10 euros por coche. Si no quieres pagar deberás subir andando desde Beceite, y eso son unos 6km por camino asfaltado.

Una vez aparcado el coche deberemos hacer un paseo de unos 800 metros por un camino peatonal hasta llegar al inicio de las pasarelas del Parrizal. Durante este corto paseo se pueden visitar unas pequeñas pinturas rupestres de la Fenellassa.

La dificultad de la ruta es fácil, se puede hacer perfectamente con niños. El tramos más complicado (o menos fácil) es hacia el final, antes de llegar al cañón. Pero no hay nada por qué preocuparse.

Una vez terminado este paseo llegamos al inicio de la ruta del Parrizal. Es fácil reconocer el inicio ya que nos encontraremos con la primera pasarela de madera. A partir de allí y durante una hora o hora y media, dependiendo de nuestro ritmo, podremos disfrutar de paisajes impresionantes remontando el río. Importante saber que el baño está prohibido, aunque ya os avisamos que esa agua cristalina invita muchísimo a tirarse de cabeza.

En el final de la ruta nos encontraremos Els Estrets del Parrissal, un espectacular cañon bañado por unas aguas de color celeste. Durante el verano este tramo también es transitable aunque a veces se puede necesitar material más específico. Nosotros nos quedamos allí y ya volvimos.

Resumiendo, ruta muy recomendada para ir a pasar la mañana, andar un poco y presenciar paisajes preciosos. Por cierto, no están permitidos los animales de compañía.

Pozas de la Pesquera

El recorrido de las Pozas de la Pesquera es de unos 8 km y se puede hacer en coche o andando. Es lineal, por lo que una vez llegado al fin, se debe volver por el mismo camino. El camino va paralelo al río Ulldemó por lo que nos encontramos con paisajes también preciosos. La característica que resalta de esta ruta son las pozas que se han formado en el río y aquí sí que recomendamos ir en verano, ya que el baño está permitido.

Durante el verano de 2020, esta ruta también ha sido regulada, pero a partir del 13 de septiembre el acceso con vehículos ha quedado de nuevo libre y gratuito. Durante toda la ruta hay varios pequeños parkings donde puedes aparcar el coche y bajar andando hasta el río, para bañarte o simplemente para andar. A nosotros nos gustó mucho pero lo hubiéramos disfrutado más si hubiera hecho más calor. Así que apuntad: «ir en verano».

Salt de la Portellada

Aquí, a diferencia de la Pesquera, es mejor no ir en verano, ya que si vais en época de sequía os encontraréis un paraje natural bonito pero el salto de agua será un hilo de agua casi imperceptible, como nos pasó a nosotros. Así que la mejor época para visitar el Salt de la Portellada sería en primavera, en mayo o junio, donde aún hay mucha agua y ya hace calor como para bañarse.

Se puede llegar andando desde un aparcamiento al lado de la carretera (una hora andando para ir y otra para volver) o directamente llegar en coche hasta el Salt. La pista para llegar es de tierra y no deberíais tener problemas con el coche, pero ojo, que no está asfaltada. Como podéis ver en las fotos, el salto de agua brillaba por su ausencia pero si conseguís ir cuando hay agua es impresionante. Si buscáis fotos en Google o Instagram vais a flipar.

Y hasta aquí nuestro post de la comarca del Matarraña. Insistimos en que esto es lo que nosotros pudimos ver en tres días, pero estamos seguros que podríamos pasar muchos días, semanas, en esta comarca y no cansarnos de descubrir nuevos lugares, rutas, pueblos… A nosotros nos sorprendió muy positivamente. Y a ti, ¿ya te han entrado ganas de ir? Y no queremos terminar sin recordaron que en nuestro Instagram encontraréis un destacados de stories sobre nuestra visita a Matarraña. ¿A qué esperas a verlos?

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