Europa,  Portugal

Ruta en coche de 6 días por la costa de Portugal

¡Nos encantan los Road Trips! Seguro que estáis de acuerdo con nosotros en que no hay mejor manera de conocer un país y todos sus rincones que conduciendo por sus carreteras, con total libertad, sin preocuparse de los horarios ni de si el transporte público llega a todos los sitios que queréis ver. Y es que no hay mejor manera de hacer una ruta por Portugal que en coche, ya que con él podrás llegar a playas espectaculares, ver puestas de sol de infarto y llegar a pueblecitos que sin el coche sería casi imposible. Y además lo tenemos a tocar de España, por lo que dependiendo de donde viváis ¡no os será necesario ni coger el avión! 

Después de nuestro Ruta en coche de 4 días por la Toscana, decidimos que Portugal era el destino perfecto para un nuevo road trip. Hacía ya tiempo que nos apetecía y después de mirar diferentes blogs y cuentas de Instagram, la Semana Santa de 2019 nos decidimos. Reservamos los vuelos desde Barcelona a Oporto, reservamos el coche para esos 6 días y… ¡nos fuimos! Y lo que queremos ahora es contaros nuestra experiencia, nuestro planning, nuestros consejos y, sobretodo, que disfrutéis leyendo y que este post os acabe de convencer para visitar tierras lusas. ¡Vamos allá!

Nuestro día a día en Portugal

Nuestro viaje consistió en un ruta en coche desde Oporto hasta Lisboa, recorriendo la costa, pasando por una multitud de pueblos con mucho encanto y visitando las dos ciudades más grandes de Portugal. Dejamos el Algarve para otro viaje ya que creemos que se necesita más tiempo que 6 días para poder visitar esa zona del sur de Portugal. 

Para que os hagáis una rápida idea, este fue el planning:

    Así que si este plan os motiva, que estamos seguros que sí, aquí os explicamos nuestra experiencia con más detalle. ¡Dale!

    Día 1: Aveiro, Costa Nova y Nazaré

    Nuestro avión aterrizó a las 9 de la mañana en Oporto. Ya sabéis, madrugar muchísimo pero llegar al destino con todo el día por delante, así que perfecto! Después de recoger nuestro coche alquilado (un Seat Ibiza totalmente nuevo con la compañía Centauro) empezamos nuestro Road Trip. Comentar que el precio del alquiler del coche con seguro a todo riesgo fue de 144 euros por 6 días y lo contratamos mediante Rentalcars.com.

    Aveiro

    A unos 90 km del aeropuerto de Oporto se encuentra Aveiro, nuestra primera parada del Road Trip. Es un pueblo mono aunque no es necesario dedicarle más de un par de horas. Os recomendamos pasear por el centro y sobretodo por los alrededores del canal, donde si os apetece podréis dar un paseo en los barcos moliceireos, que recuerdan a las góndolas venecianas. Nosotros no lo hicimos porque nos pareció una turistada, pero puede tener su gracia.

    ¡Ah, se nos olvidaba! Nos encanta comer y probar comidas típicas de los lugares que visitamos. Así que no podéis iros de Aveiro sin probar su dulce más típico: Ovos moles.

    Costa Nova

    Y llegamos a una de las visitas top del Road Trip, sobre todo para los amantes de las fotos instagrameables: Costa Nova. A tan solo 15 minutos en coche desde Aveiro, nos encontramos con este paseo lleno de casitas de colores que seguro ya hayáis visto en las redes sociales. De hecho, no descartamos para nada que la motivación principal que hayáis tenido para hacer este viaje sean estas casitas. Os tenemos que decir que sí, que son muy chulas, pero que esta ruta por Portugal en coche tiene mucho más que Costa Nova 😉 Y no os preocupéis por si va a haber mucha gente haciéndose fotos: ¡hay muchísimas casas!

    Como os decíamos antes, nos gusta comer. En Costa Nova comimos en el restaurante Marisquería Costa Nova y salimos muy contentos. Precio correcto y grandes cantidades. El bacalao estaba riquísimo.

    Después de comer y antes de irnos hacía Nazaré, el pueblo donde pasaríamos nuestra primera noche, nos paramos en el Farol de Aveiro y dimos un paseo por la playa. Si hace buen día es un plan muy recomendable.

    Nazaré

    Nazaré es conocida por tener la ola surfeable más grande del mundo, que puede llegar a los 24 metros. ¿Os imagináis surfear una ola tan alta como un edificio de 8 plantas? Nosotros no lo podemos ni imaginar, pero miles de surfistas se acercan a esta población costera para practicar su deporte favorito.

    Nazaré como pueblo es bonito, pero sin más. Una playa enorme y unas vistas increíbles a un peñón muy alto. Y ese peñón es el atractivo del pueblo. Así que si vais a Nazaré debéis subir el peñón, aparcar el coche y observar las vistas espectaculares desde el Miradouro do Suberco. Además, podréis llegar al Farol de Nazaré, donde las vistas serán aún más bonitas.

    La noche la pasamos en el Hotel Oceano, en el mismo paseo de Nazaré. Un hotel más que correcto a muy buen precio, 39 euros la noche. Recomendable para hacer una noche.

    Día 2: Caldas da Rainha, Óbidos, Peniche, Cabo da Roca

    El segundo día de nuestro Road Trip lo dedicamos a eso, a conducir. Es maravilloso poder parar en cualquier pueblecito o en cualquier rincón con total libertad. Este día visitamos 3 pueblos y, una vez instalados en el hotel en Sintra, fuimos a ver uno de los atardeceres más espectaculares que hemos visto nunca, en el Cabo da Roca. ¿Queréis más detalles? ¡Seguid leyendo!

    Caldas da Rainha

    A unos 30 minutos de Nazaré nos encontramos Caldas da Rainha, un pueblo de interior, bastante grande y, para ser sinceros, sin mucho encanto. Ahora bien, tiene un par de cosas que merecen la pena, por lo que, si vais con tiempo, os lo recomendamos. Tal vez para tomar un cafe y dar un corto paseo de 1 horita.

    De Caldas da Rainha destacamos, sobretodo, el parque Dom Carlos, y la plaza central donde a menudo hay mercado de comida. Es un pueblo para callejear y poco más.

    Óbidos

    Esto ya es otra cosa. Óbidos es una pequeña maravilla de Portugal y es un must para cualquier viajero que haga este Road Trip. Rodeado de murallas, Óbidos es un pueblecito lleno de casas pintadas con tonos azules, amarillos y naranjas. Es otro de esos puntos instagrameables que cualquier amante de la fotografía no se debería perder.

    No se puede entrar en coche al pueblo pero está lleno de parkings gratuitos, por lo que no tendréis ningún problema para aparcar. Es un buen sitio para comer, ya que en la calle principal hay muchos restaurantes ambientados en la época medieval. Nosotros comimos en el restaurante Petrarum Domus y tenemos que decir que nos gustó. Lástima de unos americanos que teníamos detrás que no paraban de ver videos a máximo volumen.

    Peniche

    ¡Nos encantó Peniche! Pero no el pueblo, ya que ni lo pisamos, si no los acantilados de la península de Papoa y las vistas desde el Faro do Cabo Carvoeiro. Os recomendamos mucho dejar el coche en el parking gratuito que hay al principio de la península de Papoa y dar un paseo por los acantilados. La inmensidad del mar y la fuerza con que las olas chocan con las rocas es espectacular. 

    Nosotros no pudimos ir porque solo hay barcos en veranos, pero si tenéis tiempo podéis ir al Fuerte de San Juan Bautista, que se encuentra en una islita muy pequeña a poco más de 10 kilómetros de Peniche.

    Desde Peniche se puede ver un atardecer precioso pero nosotros nos fuimos a verlo a otro sitio más espectacular si cabe, al Cabo da Roca.

    Cabo da Roca

    A poco más de una hora desde Peniche se encuentra Sintra, pueblo donde dormimos esa noche para poder disfrutar el día siguiente de sus palacios y castillos. Pero antes de dormir tocaba ver uno de los atardeceres más espectaculares que hemos visto nunca: en el Cabo da Roca.

    A unos 25 minutos de Sintra se encuentra este cabo, considerado el punto más al oeste de la Europa continental. El parking es gratuito y el faro y los acantilados hacen que este atardecer sea una postal perfecta. Si queréis ver algún video, podéis revisar nuestras historias destacadas de Portugal en nuestro Instagram @nosflipaviajar.

    Esa noche dormimos en Casa de Estafanea Boutique, en Sintra. Nos encantó todo, la habitación y el desayuno. Además, el precio más que correcto, 59 euros la noche.

    Día 3: Sintra, Boca do Inferno, Cascais

    El tercer día lo dedicamos casi íntegro a visitar los palacios de Sintra. Acabamos el día en Cascais, donde teníamos el alojamiento, y viendo la Boca do Inferno. ¿seguimos? ¡Seguimos!

    Sintra

    El día no comenzó muy bien, ya que tuvimos que ir al hospital de Lisboa ya que Berta tenía una conjuntivitis bastante seria. Esto hizo que se nos cambiaran un poco los horarios y tuviéramos que descartar algunas de las visitas. Finalmente decidimos visitar los dos lugares más conocidos: Quinta da Regaleira y Palacio de Pena. Os explicamos nuestras opiniones y algún que otro consejo.

    QUINTA DA REGALEIRA

    Nuestra primera visita del día, sin contar las diferentes salas del Hospital de Lisboa, fue la Quinta da Regaleira. El precio para adultos es de 10 euros. Aquí puedes ver todas las tarifas.

    Este lugar se trata de una finca con unos jardines enormes repletos de callejuelas, vegetación, cascadas y rincones mágicos. Al entrar te dan un mapa gratuito con las atracciones principales y os aseguramos que es un paseo precioso de aproximadamente dos horas.

    El sitio más conocido de la Quinta da Regaleira es un pozo iniciático de 9 pisos conectado por pasadizos subterráneos. Si es verdad que en este pozo siempre hay gente, con un poquito de paciencia podréis conseguir una foto solos.  

    Tened en cuenta que no hay aparcamiento en la Quinta da Regaleira, por lo que os aconsejamos que subáis andando desde Sintra. En 15-20 minutos estaréis allí.

    PALACIO DA PENA

    Podríamos decir que la imagen del Palacio da Pena es una de las imágenes más icónicas de Lisboa (Sintra está a menos de 30km de la capital lusa). Si esta visita es obligada cuando se va un fin de semana a Lisboa, lo es aún mucho más si tenemos más días y además estamos haciendo un Road Trip.

    Al Palacio da Pena sí que podéis subir en coche. Hay parkings cerca, por lo que no debería ser muy complicado aparcar. Si preferís subir en shuttle desde Sintra, deciros que el precio por trayecto es de 3 euros. Nosotros fuimos por la tarde, un par de horas antes de que cerraran. Creemos que es muy buena idea ya que mucha gente va a primera hora del día o durante de la mañana. Por la tarde la mayoría de esa gente ya ha marchado, por lo que podéis disfrutar más de los rincones maravillosos de este palacio. Eso sí, si queréis entrar dentro del palacio, deberéis hacer cola igualmente.

    Nosotros decidimos visitar solamente los jardines. Con este ticket (7 euros) tienes acceso a todos los jardines y puedes disfrutar de todos los exteriores de los edificios. No entramos dentro del palacio porque leímos que, a pesar de ser bonito, tampoco no es una maravilla. Además, la hora y media de cola que había hacía que luego no nos quedara tiempo para visitar los jardines. Dicho esto, si queréis visitar el palacio por dentro, id con tiempo. Podéis ver todos los precios aquí.

    En definitiva, nuestra recomendación es que visitéis solamente los jardines. Será suficiente para quedar maravillados ante uno de los edificios más espectaculares y coloridos de Portugal.

    Boca do Inferno y Cascais

    Cascais es un pueblo costero que no pudimos visitar ya que llegamos tarde de Sintra. En Cascais teníamos el alojamiento, el Cascais Boutique hostel, un hostal a 10 minutos andando del centro del pueblo, con un ambiente inmejorable y una habitación privada (sin baño) más que correcta. El precio fue de 37 euros con desayuno incluido y también lo recomendamos para hacer una noche.

    Pero no podíamos ir a cenar sin ver la Boca do Inferno, un acantilado con una «boca» formada por la erosión de las olas. Dicen que el atardecer desde allí es precioso; nosotros no lo podemos confirmar ya que estaba nublado. De todos modos es un sitio que si estáis en Cascais o cerca debéis visitar; si no lo estáis, no es necesario ir adrede. 

    Día 4: Belem, Lisboa

    Y por fin, ¡llegamos a Lisboa! Habíamos escuchado muy buenas opiniones de la capital de Portugal y nosotros solo pudimos corroborarlas. Todo lo bueno que se dice de Lisboa es cierto: las callejuelas, los tranvías, los pastelitos de Belem, el buen rollo que se vive… ¿Queréis saber un poquito más de nuestro plan? 

    Belem

    Belem es famoso por sus pastelitos de crema y por su torre y a eso fuimos. Aparcamos el coche en un parking cerca de la torre, un poco caro por cierto, y andamos 5 minutos hasta llegar a la Torre de Belem. Es realmente bonita, por lo que recomendamos andar por la orilla del río Tajo hasta llegar al monumento a los descubridores «Padrao dos Descobrimentos«. En los últimos tiempos se ha convertido en uno de los símbolos de Lisboa ya que, además de ser bonito, se puede ver el Puente 25 de Abril a lo lejos. ¡Un buen sitio para hacer fotos! 

    Y a 10 minutos andando del monumento encontramos la pastelería más conocida para probar los pasteles de Belem. Los encontraréis en muchos sitios pero, desde luego, como aquí en ningún sitio. El lugar se llama, como no podía ser de otra forma, Pastéis de Belém. ¡Riquísimos!

    Lisboa

    Después de aparcar el coche delante de nuestro hotel y hacer el check in, nos fuimos a andar por las calles de Lisboa. Nos alojamos en el EasyHotel Lisbon, sin desayuno incluido, por 60 euros. Un poco caro por lo que ofrecían, pero relativamente céntrico, por lo que tampoco estaba mal. ¡Os contamos lo que vimos e hicimos en Lisboa!

    CALLE AUGUSTA Y PLAZA DEL COMERCIO

    Esta calle peatonal es una de las principales calles de Lisboa. Repleta de tiendas y restaurantes, termina con un Arco de Triunfo precioso que desemboca en una plaza majestuosa: la Plaza del Comercio. En la Casa Portuguesa do Pastel de Bacalhau, en la misma calle Augusta, podéis probar los famosos pasteles de bacalao. Son buenos pero se pasan con el precio. Demasiado caros.

    BARRIO ALTO

    Como su nombre indica, este barrio está repleto de calles empinadas. Lo mejor es perderse por sus callejuelas, pero si lo que quieres es la típica foto del tranvía, deberás ir arriba de la Rua da Bica de Duarte Belo.

    En este barrio, además, encontraréis el Convento do Carmo, un convento que fue destruido por un terremoto el año 1755. Entrar cuesta 4 euros y vale mucho la pena. Además, dentro podréis visitar el Museo Arqueológico do Carmo.

    Por último, el famoso Elevador de Santa Justa. Es precioso por fuera pero sinceramente creemos que no vale la pena pagar los 5 euros que cuesta el ascensor, ya que se puede subir y bajar por escaleras y las vistas son las mismas.

    BARRIO DE LA ALFAMA

    Imprescindible si se viaja a Lisboa. El barrio de la Alfama es el barrio más antiguo de la ciudad y callejear y perderse por él es una auténtica maravilla. Dejad el coche abajo del barrio, cerrad el Google Maps y andad sin rumbo fijo por las calles de este barrio. En él, además de varios miradores para contemplar la ciudad desde las alturas, también encontraréis la Catedral de Lisboa, el Castillo de San Jorge y la Iglesia de Santa Luzia, entre otros.

    Por cierto, nosotros comimos en Tapas n’Friends Sé, justo detrás de la Catedral de Lisboa. El nombre no invita mucho a sentarse pero os podemos asegurar que es un sitio perfecto para probar diferentes platos típicos portugueses.

    MERCADO DA RIBEIRA TIME OUT

     Se están poniendo de moda aquellos grandes espacios con diferentes paradas de comida y un montón de mesas y sillas en el centro para poder comer lo que hayas comprado. Y Lisboa no podía ser menos. Si te gusta esta manera de comer, este es tu sitio. Encontrarás comida de todo tipo: pasta, pizza, comida local, asiática, dulces, croquetas… de todo. Lo único malo es que si algo está de moda, está lleno de gente.

    Con esto acabamos nuestra ruta por Lisboa. Evidentemente hay muchas mas cosas para ver, pero estas son las imprescindibles. 

    Día 5: Lisboa y vuelta a Oporto

    Por la mañana, y después de desayunar unos Huevos Benedict buenísimos en Charlie, nos dirigimos al barrio de la Alfama. Antes os hemos contado lo que podéis ver en este maravilloso barrio. Y después de comer, cogimos el coche para volver a Oporto, donde pasaríamos el último día y medio de nuestro Road Trip.

    El trayecto desde Lisboa a Oporto es sencillo, autopista. En menos de tres horas te plantas en la segunda ciudad más grande de Portugal. Nosotros fuimos directos a dejar las cosas al hotel, el Ibis Budget Porto Gaia. Si vais en coche es un hotel perfecto, ya que está a 10 minutos en coche de Oporto, tiene aparcamiento gratis y el desayuno está incluido. El precio son unos 56 euros por noche.

    Después de hacer el check in fuimos a dar una vuelta por Oporto. Os contamos qué ver en Oporto en el siguiente apartado pero antes de nada, aconsejaros un lugar muy interesante para cenar comida típica portuguesa: Ze Bota.

    Día 6: Oporto

    Como la mayoría de las ciudades, Oporto se puede visitar en un día, en dos o en tres. Siempre dependerá del tiempo que tengamos y del tiempo que queramos dedicarle. Nosotros le dedicamos una tarde y una mañana hasta el mediodía y fue más que suficiente para ver los imprescindibles y para enamorarnos de la ciudad. ¡Vamos allá!

    PASEAR POR LA RIBERA DEL RIO DUERO

    Es lo más bonito que podéis hacer en Oporto, sobretodo durante el anochecer. Es una zona preciosa, llena de vida, de restaurantes, de lugares para tomar algo y las vistas al río Duero y su Puente Luís I os dejarán marcados. Investigad por las callejuelas paralelas al río, encontraréis un remanso de paz que os transportará unos siglos atrás. 

    IGLESIA DE SAN ILDEFONSO Y CATEDRAL DE OPORTO

    Tan solo 5 minutos separan estas dos joyas de la arquitectura. La Iglesia de San Ildefonso es la más conocida de Oporto, seguro que la has visto en mil fotos. Su fachada cuenta con más de 11.000 azulejos blancos y azules. La entrada es gratuita.

    Por su parte, la Catedral de Oporto también merece una visita, no tanto por su belleza (que también) si no sobretodo por las vistas de la ciudad que podréis disfrutar desde allí.

    IGLESIA DO CARMO

    Al lado del parking donde dejamos el coche, en la plaza Gomes Teixeira, se encuentra la Iglesia do Carmo, otra iglesia muy conocida de Oporto. Seguro que reconocéis el lugar por haberlo visto en muchas fotos.

    VILA NOVA DE GAIA

    Al otro lado del Puente Luis I se encuentra Vila Nova de Gaia, conocido por sus bodegas de vino de Oporto. Estas bodegas se pueden visitar. De hecho, nuestra intención era visitar la más conocida de todas, Sandeman, pero decidimos dedicar ese tiempo y dinero en algo que nos apeteciera más. Dicho esto, si eres un fanático del vino, estamos seguros que es un plan muy chulo!

    También en Vila Nova de Gaia encontrarás este famoso conejo. Nos encanta el street art y esta escultura realmente impresiona mucho.

    Como hemos comentado antes, se puede visitar Oporto más detalladamente. Nosotros no fuimos, pero la estación Sao Bento es preciosa. Si tenéis tiempo y os apetece podéis incluso hacer un paseo en barco por el río Duero e incluso llegar a la desembocadura del río. 

    Después de comer, cogimos el coche y nos fuimos hacia el aeropuerto de Oporto. Pocas horas después aterrizábamos en Barcelona teniendo por seguro que no olvidaríamos jamás esa ruta en coche por Portugal. Esperamos que si dudabais entre hacer este viaje o no, este post os haya servido para decidiros. Y si no entraba en tus planes, estamos seguros que ahora ves a Portugal de un modo distinto a lo que lo hacíais hace unos minutos. ¿Te animas a hacer esta ruta en coche por Portugal?

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