América,  Estados Unidos

Ruta de 21 días por la Costa Oeste de USA

Antes de nada, decirte que si estás leyendo esto, queremos darte la ¡ENHORABUENA! Estamos muy felices por ti porque tienes en mente hacer un viaje espectacular, maravilloso, increíble, donde tendrás la suerte de ver ciudades que solamente has visto en películas, desiertos infinitos, carreteras interminables, cañones impactantes, montañas con las secuoyas más grandes del mundo, ríos, parques naturales, rutas que bordean la costa… en definitiva, si estás leyendo esto, te animamos encarecidamente a que te levantes del sofá, te hagas un café, te sientes de nuevo, te relajes y disfrutes del post. Porque estás leyendo el post de uno de los viajes (si no el que más) más espectaculares que se pueden hacer en el mundo. Bienvenido a la mejor ruta del mundo: la ruta por la Costa Oeste de los Estados Unidos de América.

La Costa Oeste de USA: la ruta

No debemos confundir la Ruta 66 con la Ruta de la Costa Oeste: mientras que la primera es una ruta que ve desde Chicago y termina en Santa Mónica, Los Ángeles, la ruta de la Costa Oeste acostumbra a ser una ruta circular que transcurre por los estados de California, Arizona, Utah y Nevada. Si dudas entre las dos, te recomendamos que disfrutes de la Costa Oeste ya que, además de pasar también por tramos de la Ruta 66, podrás ver muchas más cosas de interés. 

La ruta dependerá del tiempo que tengas y de tus intereses y, aunque se puede hacer una ruta por la Costa Oeste de 10 días, te recomendamos con todas las fuerzas que vayas 3 semanas. Ahorra, guárdate días de vacaciones y úsalos para sacar el máximo partido a esta ruta; te aseguramos que no te arrepentirás.

En este post te vamos a explicar nuestra ruta por la Costa Oeste de 21 días, donde pudimos visitar ciudades como Los Ángeles, San Francisco o Las Vegas, desiertos como Death Valley o Joshua Tree y parques naturales increíbles como el Grand Canyon, Monument Valley, Bryce Canyon o Zion, entre muchos otros. Para que te hagas una idea, aquí puedes ver nuestro día a día:

Como puedes ver, puedes acortar si quieres y no ir a algunos lugares. Por ejemplo, nosotros estuvimos 4 días en Los Ángeles porque fuimos al Universal Studios, o también puedes ver que fuimos a parques naturales que se salen un poco de la ruta común, como Zion o Bryce Canyon. Depende de ti pero insistimos, si puedes haz esta ruta porque seguro que te encantará

Ahora sí ya estás casi a punto de poder leer nuestro día a día y empezar a visualizar lo que será el viaje de tu vida, pero antes (o después, si lo prefieres) queremos darte unos pequeños consejos que tienes que tener en cuenta para que tu viaje sea inolvidable. Así que, si aún no los has leído, aquí los tienes: Consejos para que tu Ruta por la Costa Oeste de USA sea perfecta.

Día 1: Llegada a San Francisco

Normalmente el día que llegas a un destino muy lejano no acostumbra a ser muy productivo. Nosotros llegamos a San Francisco a eso de las 6 de la tarde después de un vuelo larguísimo desde París, por lo que fuimos al hotel en UBER (si buscas por internet puedes encontrar códigos interesantes de descuentos), nos duchamos y nos fuimos a dormir ansiosos para que llegara el día siguiente.

Por cierto, nos alojamos en el Hotel Winsor, bastante céntrico pero en un barrio donde hay muchos vagabundos. Los alojamientos en San Francisco son carísimos y para que el hotel nos entrara en nuestro presupuesto tuvimos que elegir un hotel con una habitación bastante lamentable y con baños compartidos, eso sí, muy limpio. Si quieres ver los precios de los hoteles y el presupuesto general de la ruta, te recomendamos que te leas nuestro post sobre el Presupuesto de 21 días de ruta por la Costa Oeste de USA.

Día 2: San Francisco andando

San Francisco es una ciudad que se puede hacer andando. Sí, es cierto, es una ciudad llena de subidas y bajadas, pero si te gusta andar, te recomendamos que te pongas calzado cómodo y te pases el día paseando. ¿Quieres saber qué puedes visitar y qué puedes hacer en San Francisco andando? ¡Vamos allá!

1. Pasear por Chinatown: el barrio chino de San Francisco es el más grande fuera de Asia y el más antiguo de Estados Unidos. 

2. Little Italy: al salir de Chinatown nos encontramos con Little Italy, donde encontramos el famoso edificio del cafe Zoetrope.

3. Lombard Street: a 20 minutos del cafe Zoetrope nos encontramos una de las imágenes icónicas de San Francisco que seguramente hayas visto en muchas películas: Lombard Street. 

4. Pasear por el Fisherman’s Warf y probar el clam chowder, una famosa sopa de almeja que se sirve dentro de un pan redondo

5. Visitar la prisión de Alcatraz: es una de las cárceles más famosas del mundo y fue una de las más seguras, ya que para escaparse de ella se tenía que nadar varios quilómetros. Si has visto la película «La Roca» seguro que te suena! Puedes comprar tickets desde aquí.

6. Pier 39: No hace falta irse a la Patagonia para ver leones marinos. En el Pier 39 te encontrarás una colonia de estos animalitos (o más bien animalazos) que te harán reírte durante un buen rato.

7. Union Square: esta zona está llena de tiendas, así que es un buen lugar para comprar algo antes de volver al hotel.

Día 3: San Francisco en coche

Después de estar todo el día anterior andando, nos levantamos, hicimos la maletas y nos fuimos a recoger el coche que habíamos alquilado. El tercer día de nuestra ruta por la Costa Oeste lo dedicamos a visitar esos lugares de San Francisco que es mejor llegar en coche y por la tarde empezamos la ruta hacia la Big Sur. Pero antes eso, vamos a ver qué sitios podemos ver en coche en San Francisco.

8. Alucinar con el Golden Gate desde los diferentes miradores: a banda y banda del puente más famoso del mundo encontraremos varios miradores para pasar horas observando este gigante rojo. Apúntate estos nombres: Battery Boutelle, Marshall’s Beach, Battery Spencer y Golden Gate Observation Deck.

9. Golden Gate Park: podríamos decir que es el Central Park de San Francisco. Con más de 3 kilómetros de largo, es el parque más grande de la ciudad. Puedes aparcar el coche dentro del parque (es relativamente fácil) y perderte entre los árboles y millones de caminos que encontrarás. Y si además eres fan de Japón o simplemente te apetece ver un bonito jardín botánico japonés, por 10-12 USD puedes entrar al Japanese Tea Garden y sentirte como si estuvieras en Kioto. Aquí puedes ver los precios.

10. Haight-Ashbury: este barrio alternativo merece una mención. Tampoco hace falta dedicarle mucho rato pero vale la pena aparcar cerca y pasear por la calle principal. Este barrio se considera la cuna de la cultura hippie en 1960.

11. The Painted Ladies: estas son las archiconocidas casas de colores. Seguramente las conocéis por Instagram, aunque estas casas victorianas son famosas desde antes de la existencia de las redes sociales. Puedes aparcar cerca y hacerte algunas fotos. En media horita, listo.

Evidentemente hay muchas más cosas que ver en San Francisco, como Twin Peaks o Sausalito, pero era nuestro momento de partir. En este punto, oficialmente, empezaba nuestro Road Trip. Spotify en marcha y dirección Salinas, ciudad donde pernoctaríamos para empezar el día siguiente uno de los puntos fuertes del viaje: la Big Sur.

Como valoración de San Francisco os diremos que nos gustó pero no es la ciudad que nos gusta más en el mundo. La cantidad de vagabundos que hay (enserio, vais a alucinar) hace que los puntos de la ciudad bajen. Además, el clima tampoco es el mejor, por lo que el rollo de la gente no podría compararse con el que tiene en el sur de California, como Los Ángeles. Tenemos la sensación que es la ciudad de California menos californiana de todas. ¡Pero SF mola, así que ni lo dudéis!

Día 4: Big Sur

Después de dormir en el Good Nite Inn Salinas (hotel más que correcto, con zonas para cenar y desayunar al lado y muy cerca del inicio de la Big Sur), nos dirigimos hacia Monterrey. Allí, dirección Los Ángeles, empezamos una de las rutas más espectaculares del viaje: la Big Sur. Esta ruta, que va desde Carmel-by-the-sea hasta Morro Bay (unos 200 kilómetros)  es una carretera maravillosa que bordea la costa del Pacífico y donde encontrarás infinitos miradores para poder flipar con unos paisajes espectaculares. Nuestra recomendación es que cojas el coche, te pongas música y disfrutes de las vistas. Párate donde quieras y cuándo quieras. No te estreses porque, créenos, hay muchos muchos miradores.

Nuestra primera parada fue en Carmel-by-the-sea, un pueblecito muy coqueto de poco más de 4000 habitantes donde podrás ver casas muy curiosas y playas llenas de surfers. Vale la pena aparcar y dar un paseo o como mínimo entrar con el coche y observa sus casas. Por cierto, Clint Eastwood fue alcalde de este pueblo.

Os recomendamos que la Big Sur la hagáis en dirección Los Ángeles, de este modo el mar y las vistas os quedan en vuestra parte de la carretera. Eso significa que todos los miradores los tenéis a vuestra derecha, por lo que os será mucho más fácil parar.

Visto Carmel-by-the-Sea empezamos nuestra ruta. Algunos de los sitios en que nos paramos fueron: 

Bixby Creek Bridge: este puente de un solo arco es una de las imágenes más icónicas de la ruta. La verdad es que impresiona un montón y es difícil parar de hacer fotos.

McWay Falls: esta bonita cascada es especial ya que cae directamente al océano. Puedes dejar el coche en la carretera y bajar hasta el mirador en poco más de 5 minutos. Aquí nos pasamos un buen rato haciendo fotos y observando cómo caía el agua. Es hipnotizante.

Elephant Seal View Point: ¿quieres ver una colonia gigante de elefantes marinos en libertad? ¡Este es el sitio! Es increíble ver lo grandes y lo feos que son. ¡Pero qué pasada! El sitio está muy bien indicado, no tiene pérdida.

Estos son solo tres puntos claves que os obligamos a ver, pero insistimos en que hagáis vuestra ruta. Pararos dónde os apetezca, disfrutad de la libertad que da tener coche y no paréis de mirar, observar y alucinar con los paisajes que nos regala la Big Sur.

Nuestro día terminó en Solvang, totalmente inspirado en cualquier pueblo de Dinamarca. Es muy curioso estar en California y encontrarse con casas nórdicas, molinos y pastelerías típicas dinamarquesas. Allí dormimos en un hotel que nos encantó, el The Hamlet Inn, en el centro del pueblo y con habitaciones preciosas. ¿Preparado para llegar a Los Ángeles? ¿Te haces otro café y seguimos? ¡Seguimos!

Día 5: Llegada a Los Ángeles, Venice y Santa Mónica

Desde Solvang a Los Ángeles hay unos 200 kilómetros, un par de horas conduciendo. Os recomendamos ir por la costa, así pasaréis por Santa Bárbara y Malibú, entre otros conocidos lugares. Si tenéis tiempo, no está de más pararse. Nosotros fuimos directos hacia Los Ángeles y después de comer en un Shake Shack (si os gustan las hamburguesas y habéis estado en USA seguro que ya sabéis de que hablamos), fuimos a hacer el check in en nuestro motel, Hyde Park Motel. En Los Ángeles va bien aprovechar que se tiene coche para buscar alguna zona donde los hoteles no sean caros. Pensad que el hotel solo lo usaréis para dormir (o para actividades nocturnas), por lo que es básico que tenga parking gratuito y poco más. La nuestra era una habitación grande, cómoda, con baño correcto. No necesitábamos nada más. ¡Dicho esto, al lío! 

La mayoría de los que hemos estado en Los Ángeles coincidimos que la zona más chula es la de la playa, y es que el paseo que va desde Santa Mónica a Venice Beach es simplemente alucinante. Lo que nosotros os recomendamos es que dejéis el coche o en Santa Mónica o en Venice, y andéis todo el paseo, ir y volver. No os aburriréis. 

Nosotros aparcamos el coche cerca de Santa Mónica Pier y nos fuimos andando hacia Venice Beach. También puedes alquilar una bici o un segway pero lo más divertido y barato es alquilar un patinete eléctrico, Bird, que encontrarás en cualquier punto del paseo. Eso es lo que hicimos nosotros hasta llegar a Venice.

Si habéis visto Californication, sabréis lo que es Venice. Si no, os lo contamos bien rápido: es una zona llena de casitas y rodeada por canales que hacen que se parezca a Venice. La recomendación es que os perdáis por allí y os sentáis como si fuérais Hank Moody a punto de coger su Porshe.

Muy cerca de la playa se encuentra el famoso Venice Sign, que seguro que habéis visto también en Instagram. No es nada del otro mundo pero estamos seguros que os hacéis una foto, como nosotros. Y una vez visto, ya solo toca disfrutar del paseo. En la zona de Venice Beach, os encontraréis con los conocidos gimnasios callejeros, pistas de baloncesto, skate parks, las palmeras características, puestos callejeros… Esta zona tiene muchísmo rollazo. Es LA en toda su esencia.

Lo que nosotros hicimos fue calcular cuando sería el anochecer, para hacerlo coincidir con nuestra llegada a Santa Mónica Pier. Desde Venice hasta Santa Mónica Pier hay unos 4 kilómetros, que andando es una horita aproximadamente.

Y como puedes ver en la foto de arriba, el anochecer en Santa Mónica Pier es mágico. Además del famoso parque de atracciones Pacific Park, en esa playa encontraréis muchas casetas típicas de los vigilantes de la playa. Y decir también que ese pier es el punto final de la Ruta 66, por lo que es un lugar con mucha historia y con mucho rollo. Sinceramente no entendemos cómo hay gente que no le gusta Los Ángeles. Después de comer algo en algún puesto callejero tocaba irse a dormir, que el día siguiente era un día de emociones fuertes: ¡Universal Studios nos esperaba!

Día 6: Los Ángeles: Universal Studios

Nuestro sexto día de la ruta por la Costa Oeste lo dedicamos íntegramente a disfrutar como enanos del Universal Studios. Si bien hay otros parques temáticos, como Disneyland, nosotros preferimos Universal Studios y sinceramente no nos arrepentimos para nada. 

Os recomendamos que compréis los tickets antes, por la website oficial que os dejamos aquí. En la web veréis todos los precios de todas las opciones. Intentad evitar los fines de semana porque se llena bastante. 

Todas las atracciones están inspiradas en películas, como Jurassic Park, Transformers, o Los Simpson, entre muchas. Pero las dos atracciones que no os podéis perder son la de Harry Potter (de verdad, alucinante) y el The World-Famous Studio, un trayecto de una hora en un mini tren por un montón de decorados de diferentes películas y series rodadas en Hollywood.

Es un parque caro, para qué negarlo. Dependiendo de la época puede llegar a costarte entre 100 y 130 USD, pero es una experiencia que no olvidaréis. ¡A nosotros nos encantó!

Día 7: Los Ángeles: Beverly Hills y Hollywood

Como os explicamos en el post Consejos para que tu Ruta por la Costa Oeste de USA sea perfecta es recomendable que os planeéis el día para aprovechar más las horas. Y uno de los consejos es que lo dividáis en mañana y tarde. Y una buena manera de aprovechar el día en Los Ángeles es dedicar la mañana a Beverly Hills y la tarde a la zona de Hollywood. Así que allá vamos, os explicamos.

Beverly hills es una de las zonas más adineradas de Los Ángeles. Como más subas la montaña más fliparás con las casas. Y ese es el objetivo. Os recomendamos que apaguéis el GPS us rato y os perdáis por esa zona. Subid la montaña y alucinad con las mansiones que veréis. Es increíble como puede haber tanto dinero. ¿Queréis hacer un plan bastante curioso? Id a la búsqueda de las casas de los famosos 

Una vez os canséis de ver mansiones podéis dar un paseo por Rodeo Drive. No abandonaréis para nada el lujo, ya que esta calle es donde están todas las tiendas de marcas más exclusivas.

Y una vez aburridos de tanto lujo, cogimos el coche para irnos hacia la zona de Hollywood. Ya os decimos de antemano que Hollywood es bastante decepcionante, sobre todo el Paseo de la Fama. Es algo que se tiene que ver, pero no hay mucho más que el Dolby Theatre, donde se celebra la ceremonia de los Oscars, y el paseo lleno de estrellas en el suelo. ¿Curioso? Sí, pero ya. 

Cerquita del Paseo de la Fama, veréis el famoso cartel de «Hollywood». Nosotros fuimos en busca de un sitio próximo para ver el cartel y hacer fotos. Os recomendamos que busquéis en Google Maps Lake Hollywood Park. Allí podéis aparcar el coche y tener las vistas que podéis ver en la foto.

Una vez anocheció, nos fuimos hacia el hotel. El día siguiente lo dedicamos a relajarnos en la playa de Venice, hacer cuatro compras y ver un anochecer increíble desde el Observatorio Griffith. ¿Seguimos?

Día 8: Los Ángeles: Murales y Observatorio Griffith

Y llegamos a nuestro último día en Los Ángeles. Después de levantarnos, hacer maletas, hacer el check out y desayunar algo en el Starbucks, decidimos que esa mañana la dedicaríamos a relajarnos en la playa de Venice y después de comer iríamos a ver un par de murales que habíamos visto por Instagram y nos hacían gracia. Dejábamos para la tarde el plan estrella del día: ver el atardecer desde uno de los puntos más mágicos de la ciudad: el Observatorio Griffith.

Si tenéis tiempo os recomendamos que viváis la playa de Venice Beach. Pasear por allí es una pasada, pero si os podéis tumbar a tomar el sol y bañaros, la disfrutaréis mucho más. Además, si te gusta el surf o el bodyboard (para los que no sabemos surfear), allí mismo puedes alquilar una tabla por pocos dólares. Las olas acostumbran a ser muy buenas, por lo que es un plan muy molón.

Si os gusta el street art, LA es vuestra ciudad. Os encontraréis con centenares de murales en las calles, algunos de ellos muy conocidos. Muchos de ellos se encuentran en Melrose Avenue, o en sus cercanías. Nosotros fuimos a la caza de algunos de ellos y uno de los que nos gustó más fue el de California Dreaming, situado en un parking de una lavandería en 3485 La Cienega Blvd.

Cuando ya nos cansamos de hacer fotos, nos dirigimos hacia el Observatorio Griffith. Nuestro consejo es que vayáis con mucho tiempo porque el parking se llena y si no hay sitio, no hay sitio y os obligarán a marcharos.

Desde el observatorio podréis contemplar la inmensidad de la ciudad de Los Ángeles y ver como anochece, el sol desaparece y las luces empiezan a encenderse. ¡Es sencillamente increíble! Además, si vais durante el fin de semana seguramente os encontréis personas con sus telescopios que amablemente os dejarán observar los planetas y la Luna.

Y hasta aquí nuestro último día en Los Ángeles. Nos fuimos hacia nuestro hotel a una hora de la ciudad, ya en ruta hacia Arizona. De este modo el día siguiente nos ahorraríamos una hora de coche y lo que es peor, los atascos de la mañana de Los Ángeles. Nuestro hotel fue el Motel6 Claremont, al lado de la autopista y con todo lo necesario para pasar una noche cómoda y prepararnos para el que sería uno de los días más duros del viaje: el trayecto Los Ángeles – Williams con parada en el Joshua Tree National Park. Más de 700km que nos trajeron alguna que otra desagradable sorpresa… ¿quieres saber cómo nos fue el día 9 de nuestra ruta por la Costa Oeste? ¡Dale!

Día 9: Joshua Tree National Park

Como os contábamos antes, este día iba a ser duro. Nos disponíamos a conducir durante todo el día, más de 700 kilómetros desde nuestro motel en Los Ángeles hasta Williams, un pueblo de la Ruta66 muy cerca del Gran Canyon. Nos llenamos de provisiones, bebidas, comida y gasolina y nos lanzamos a la carretera.

Si buscáis en Google Maps, veréis que hay varias rutas para ir desde Los Ángeles hasta Williams. Nosotros teníamos claro la que queríamos hacer ya que nos moríamos de ganas de ver uno de los parques nacionales menos concurridos de California: el Joshua Tree National Park.

Como puedes ver en nuestro post de Consejos para la Costa Oeste, es clave comprar un Annual Pass si la intención es visitar muchos parques. Os recomendamos también que antes de entrar en cualquier parque os paséis por el centro de visitantes: allí os explicarán qué hacer, os darán mapas y os informarán si hay alguna alerta de cualquier tipo. Dicho esto, y antes de explicaros cuatro cosas del parque, os pasamos el mapa del trayecto que hicimos el día 9 de nuestra ruta.

En este trayecto de 700 kilómetros tendréis la sensación de que las carreteras rectas no se acaban nunca.  Intentad descansar, tomároslo con calma y disfrutar de los hermosos paisajes desérticos que os iréis encontrando. El cambio de la naturaleza es bestial: ¡bienvenidos al Far West!

Os recomendamos que visitéis este parque nacional. Nosotros encontramos muy poco turismo y podíamos estar muchos minutos sin cruzarnos ni un solo coche. Como veréis en las fotos, el nombre del parque proviene del árbol que predomina en la zona: el Joshua Tree. En el parque hay muchos puntos donde podréis dejar el coche y hacer fotos. En el centro de visitantes os darán un mapa que podréis hacer servir de guía.

Nosotros estuvimos unas 3-4 horas en el parque. Para que os hagáis una idea, nosotros entramos al parque por la entrada del pueblo de Joshua Tree y salimos por Twentynine Palms. Por el sur llegamos hasta el Cholla Cactus Garden, que os recomendamos mucho, ya que podréis ver unos cactus muy curiosos.

Visto el parque, nos esperaban 5 horas de coche por carreteras infinitas y es aquí donde tuvimos la sorpresa desagradable. Cuando quedaban unos 100 kilómetros para llegar a Williams, nuestro destino, ya de noche, en una autopista de dos carriles, en medio de Arizona, se nos cruzó un mapache. Estamos seguros que era un mapache porque lo pudimos ver perfectamente. Íbamos a unos 100 km/h por lo que en milésimas de segundo tuve que reaccionar: ¿volantazo o no volantazo? No volantazo. Y menos mal, porque si no es muy posible que hubiéramos volcado. Fue imposible evitar el atropello. 

Segundos después nos paramos en el arcén y vimos que los bajos del coche se habían roto. No teníamos cobertura por lo que nos pusimos en marcha de nuevo, cruzando los dedos para llegar sanos y salvos. Y así fue. Una hora más tarde llegábamos a nuestro hotel de Williams. Esa noche nos merecíamos descansar más que nunca. El que seguro que descansa, en paz, es el pobre mapache.

Día 10: Grand Canyon

¡Bienvenidos a una de las maravillas de la naturaleza más impresionantes del mundo: el Grand Canyon! Seguro que lo habéis visto millones de veces por la televisión pero os podemos asegurar que verlo en primera persona supera todas las expectativas. Es verlo y sentirse una miniatura. Y es que el Grand Canyon, con más de 400 km de largo y puntos donde llega a los 29km de ancho fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. Pero vamos a los que nos importa ¡al lío!

El Grand Canyon se puede visitar desde muchos lugares pero los más normales son el North Rim y el South Rim. Es posible que en un día claro podáis ver desde un punto el otro punto pero ¡ojo! en coche son más de 300 km ya que tendréis que rodear el cañón. Aún no hay ningún puente que una los dos puntos.

Desde Williams, que es donde nos alojábamos, el South Rim es el punto indicado. Además de ser el más turístico, es donde encontraréis más shuttles, más servicios, más miradores… más de todo. Y además, también encontraréis allí el aeropuerto de Tusayan, desde donde saldrán las avionetas y helicópteros para ver el Grand Canyon desde el aire. Al parque podréis entrar con el Annual Pass sin ningún problema y aparcar gratuitamente en cualquier de los múltiples parkings que encontraréis.

Dicho esto, os queremos contar cómo funciona. Una vez has aparcado el coche te recomendamos ir al Centro de Visitantes para que os expliquen y para que os den un mapa. Allí verás que hay 3 líneas de shuttle que rodean el cañón. Son gratis y los puedes coger las veces que quieras. Puedes ir bajando en las diferentes paradas y disfrutar de los miradores, o puedes hacer el sendero andando y coger el shuttle cuando estés cansado. Total libertad. Aquí puedes ver las tres líneas de shuttle y sus paradas.

Nosotros te recomendamos que empieces por la línea roja y por la tarde acabes con la línea amarilla. El anochecer desde Yaki Point es increíble. Pero dependerá de vosotros: podéis ir en la dirección que prefiráis. Lo que si que os decimos es que, de la misma manera que las vistas son espectaculares, vista una, vistas todas. De todos modos no te cansarás de ver el mismo paisaje porque es alucinante.

Y el plato fuerte del día vino al mediodía: ¡vuelo en helicóptero por encima del Grand Canyon! Hay varias compañías que lo realizan, nosotros lo hicimos con Papillon y todo perfecto. Podéis investigar en su web las diferentes rutas y precios. Nosotros hicimos el North Canyon Tour y es increíble. Es caro (unos 220 USD, depende del día y la hora) pero es algo que no olvidarás en la vida.

Una vez aterrizado, y con la emoción aún en el cuerpo, entramos de nuevo al parque para ver el anochecer desde Yaki Point, punto que llegarás fácilmente con la línea amarilla de shuttles.

Ya de noche y después de conducir una hora de vuelta a Williams, nos fuimos al hotel a descansar. Por cierto, el hotel era otro Motel6, en este caso el Williams West. Otro hotel cómodo, amplio, con camas super cómodas y este con piscina climatizada interior. ¡Todo perfecto! Después de un día de emociones fuertes solo quedaba pensar en los dos próximos días, que veríamos lo que para nosotros es el paisaje más alucinante que hemos visto nunca: Monument Valley.

Día 11: Primer contacto con Monument Valley

Nuestro día 11 de ruta nos lo tomamos con calma. Después de desayunar dimos un corto paseo por Williams, el pueblo donde habíamos pasado dos noches pero que aún no habíamos visitado. Es un pueblo pequeño muy auténtico, todo decorado e inspirado en la famosa Ruta66. Merece la pena andar por la calle principal para estirar las piernas antes de coger el coche y conducir hacia el aún más lejano oeste.

Desde Williams a Kayenta, último pueblo antes de Monument Valley, hay unos 300km, unas 3 horas de coche. En Kayenta os recomendamos comer algo o comprar alguna bebida, porque durante los siguientes kilómetros ya no vais a encontrar nada.

Monument Valley es un Parque Nacional gestionado por los indios navajos pero para ver los paisajes que te dejarán sin respiración no es necesario entrar al parque nacional. Os recomendamos al 100% entrar al parque pero nosotros lo hicimos el día siguiente. Este día lo aprovechamos para conducir por la carretera 163, ir a Gooseneck Canyon, hacernos  fotos en el Forrest Gump Point y comer una carne espectacular en nuestro hotel de Mexican Hat. ¡Os contamos!

Conducir por la carretera 163 es libertad pura, sensación de estar lejos de todo. Los paisajes son increíbles y de golpe, muy cerca del desvío que va hacia el Parque Nacional, nos encontramos el famoso cartel que nos indica que cambiamos de estado: ¡Bienvenidos a Utah! Tened en cuenta que la hora cambia, por lo que debéis vigilar con los horarios.

Después de disfrutar de esta hermosa carretera fuimos a hacer el check in en el hotel donde dormiríamos, en Mexican Hat, un pueblo minúsculo donde hay dos moteles, una gasolinera y una tienda. Os recomendamos que lo reservéis con un poco de antelación ya que si no no encontraréis sitio. Pensad que en esa zona hay muy poco alojamiento y el The View, dentro del parque de Monument Valley, es tan espectacular como caro. Nuestro hotel, Mexican Hat Lodge, nos salió muy bien de precio (83 euros la noche) y os podemos asegurar que es una experiencia dormir en medio de la nada. Además, por la noche, hacen una barbacoa donde podrás saborear una carne exquisita.

A 10 minutos de Mexican Hat nos encontramos con una maravilla muy poco visitada por los turistas pero muy recomendable: Goosenecks State Park. Vais a alucinar con este meandro espectacular. Hace unos años era gratis, ahora se debe pagar 5 dólares por coche. Ese dinero ayuda a la conservación del espacio. No dejéis pasar la oportunidad de ver esta maravilla de la naturaleza. 

Las carreteras de esta zona son aún más desérticas que las de Monument Valley. Pensad que la mayoría de los turistas se quedan en el Forrest Gump point y se pierden estos paisajes que no están a más de 20 minutos del famoso punt, punto donde siempre encontraréis gente haciéndose fotos pero está menos lleno de lo que pensáis. Tendréis vuestro momento para haceros fotos sin ningún coche a la vista.

Después de disfrutar estas vistas alucinantes, volvimos al hotel de Mexican Hat. Disfrutamos de una cena excelente con una barbacoa y nos fuimos a dormir temprano. El día siguiente era el elegido para entrar al Parque Nacional Monument Valley. ¡Y nos moríamos de ganas!

Día 12: Monument Valley

Monument Valley es el paisaje más espectacular que hemos visto en todo el mundo. Así de simple. Se debe ver como mínimo una vez en la vida porque no se puede percibir toda su la belleza con las fotos. Es totalmente alucinante. Y por eso, a parte de recomendaros que visitéis el parque, os vamos a explicar nuestra experiencia y algunos consejos.

Antes de nada debéis saber que el parque está gestionado por los indios navajos, por lo que no está incluido en el Annual Pass. La entrada cuesta 20$ por coche. Aquí tienes información sobre el parque y sobre los diferentes precios

Una vez dentro, como siempre, te recomendamos que vayas al centro de visitantes. Te darán un mapa con los diferentes puntos del recorrido. Puedes hacer el recorrido con un tour (más información en Monument Valley Tour Operators) con tu propio coche. Recomendamos al 100% hacerlo con tu propio coche; de este modo podrás ir a tu ritmo y pararte donde quieras y el rato que quieras. El recorrido es fácil y los miradores están muy bien indicados.

Como podéis ver en la foto, los caminos son de tierra. Se puede hacer con cualquier coche pero os recomendamos que alquiléis un SUV, para ir con más calma. Nosotros íbamos con un RAV4 y todo perfecto.

Le puedes dedicar el tiempo que quieras al recorrido, nosotros lo hicimos en 3-4 horas y nos lo tomamos con calma ya que nos paramos muchas veces a hacernos fotos. Al mediodía nos fuimos ya que teníamos que conducir hacia Page. Aquí te pasamos el mapa de Monument Valley para que veas lo bien que está indicado todo:

Como consejos, te diremos que lleves agua y comida, ya que dentro del parque no hay sitios para comprar. Además, ten en cuenta que los drones, como en la mayoría de los parques nacionales, están prohibidos. Intenta ir muy temprano o al atardecer, cuando la luz hace que el sitio sea aún más espectacular y, sobretodo, tómatelo con calma y disfruta de uno de los lugares más alucinantes del mundo. Estamos seguros que al ver Monument Valley estaréis de acuerdo con el nombre de este blog: ¡Nos Flipa Viajar!

Y con esto y un bizcocho, carretera y manta de nuevo. Después de 200 kilómetros, un par de horas conduciendo, llegamos a nuestro nuevo destino: Page. Nuestra idea era ver el atardecer desde el Horseshoe Bend para así al día siguiente ir muy temprano a Antelope Canyon y Bryce Canyon. En Page dormimos en el Knights Inn Lake Powel. La verdad es que nos pareció muy caro para lo que ofrecían y además no funcionaba el wifi. No lo recomendamos pero vaya, dormimos y poquito más. ¿Queréis saber cositas del día siguiente?  ¡Os contamos a continuación!

Día 13: Horsheshoe Bend, Antelope Canyon, Bryce Canyon

Page es la ciudad del famoso Antelope Canyon y el Horsheshoe Bend. Además, encontraréis el Lake Powel por lo que podéis hacer multitud de actividades acuáticas y pasar varios días en la zona. pero como seguro no tengáis tanto tiempo, os explicamos nuestro plan y nuestra experiencia.

Horseshoe Bend

A Page llegamos el día 12, directos desde Monument Valley, y al llegar fuimos directamente a ver el atardecer en Horsheshoe Bend. Os encontraréis muchísima gente. Como todo, Instagram ha hecho mucho daño. Hace unos años no lo conocía casi nadie, ahora incluso han tenido que poner unas vallas porque más de uno se ha caído al vacío ansioso por tener likes. Por favor, no os arriesguéis más de lo necesario, es muy peligroso. Nosotros acabamos marchando ya que estábamos de los nervios al ver cómo se arriesga la gente.

Antelope Canyon

El día 13 madrugamos bastante porque teníamos hora para el Antelope Canyon a las 8.30. Es cierto que se recomienda entrar hacia las 12 del mediodía, que es cuando los rayos de luz entran más perpendiculares, pero nos cortaba el día y preferíamos ir temprano para aprovechar el día y poder ir a Bryce Canyon. Creemos que acertamos, ya que no hacía tanto calor y el Antelope Canyon se ve igualmente espectacular. Un par de consejos para la visita:

  • Compra los tickets con bastante antelación: Puedes hacerlo desde Kens Tours. Pensad que las entradas se agotan y no se pueden comprar directamente en las taquillas. El precio son 40$ (hace unos años el precio era la mitad).
  • Intenta quedarte el último del grupo: de este modo podrás hacer fotos sin gente y disfrutar en soledad de este impresionante canyon.

La visita dura aproximadamente una hora, por lo que si entráis a las 8.30, a las 10 como máximo estáis fuera y podéis aprovechar el día para ir, por ejemplo, al Bryce Canyon.

Como opinión personal, Antelope Canyon está sobrevalorado. Y no porque no sea espectacular, que lo es, si no porque se ha convertido en un lugar demasiado explotado, donde legan autocares y autocares para hacer cuatro fotos al cañón. Dependerá mucho del guía que os toque de que lo disfrutéis más o menos. De todos modos, os lo recomendamos. También os diremos que es de los pocos lugares donde las fotos son más espectaculares que la realidad. Es chulo, sí, pero es evitable. 

Bryce Canyon

Y visto el Antelope Canyon y después de desayunar, de nuevo al coche para conducir 250km, un poco menos de 3 horas, hasta llegar a Bryce Canyon. Llegamos al mediodía y pudimos estar toda la tarde en el parque. El problema es que no nos hizo buen tiempo y nos llovió por lo que no pudimos disfrutarlo del todo. Nuestro consejo es que le dediquéis todo el día para poder hacer alguna excursión.

Como en todos los parques, nuestro consejo es que os paséis antes por el centro de visitantes, donde os darán un mapa con todos los puntos de interés. Deciros que este parque si que entra en el Annual Pass.

Nos encantó. Nos sorprendió muy positivamente y nos quedamos con ganas de más. Dentro del parque puedes recorrer con el coche casi 20 kilómetros, parándote en muchos miradores. También puedes coger un shuttle gratis, pero te recomendamos que vayas con tu coche. Además, puedes hacer multitud de excursiones, de diferentes niveles y diferentes longitudes. Si tienes tiempo te puedes quedar varios días. 

Como podéis ver en las fotos los paisajes son increíbles, muy diferentes a cualquier cosa que podéis ver en otros sitios. Es uno de esos lugares que te quedarías horas observando pero, por falta de tiempo y por la lluvia intensa que nos cayó, tuvimos que abandonar el parque y conducir 120 km más hasta Kanab, ciudad donde dormiríamos para el día siguiente visitar otro Parque Nacional: Zion.

Nuestro hotel fue el Quality Inn Kanab, este sí muy recomendable. Todo nuevo, muy cerca del pueblo y habitaciones muy amplias y cómodas. Además tiene piscina, aunque nosotros no la utilizamos. Fuimos a cenar al Houston’s, restaurante típico americano con muy buena relación calidad precio y cantidades bien grandes.

¿Tenéis ganas de saber cosas sobre Zion National Park y nuestra llegada a Las Vegas? ¡Puedes ir a por tu tercer café, aquí te esperamos!

Día 14: Zion National Park

Zion National Park es otro de los parques naturales olvidados de la ruta por la Costa Oeste de USA y es otro, al igual que Bryce Canyon, que no os deberíais perder por nada del mundo. Como en la mayoría de los parques nacionales, dependerá de vosotros el tiempo que le queráis dedicar. Hay excursiones suficientes como para pasarse una semana, aunque nosotros estuvimos un día.

Siguiendo nuestra ruta, Zion queda a una hora aproximadamente desde Kenab. La carretera es impresionante, una de las más bonitas del mundo seguramente. Tened en cuenta que no se puede pasar por esa carretera sin el ticket del parque o el Annual Pass, y no hay salida. Es decir, hay un momento de la carretera número 9 donde os encontraréis una caseta con una barrera: si no hay Pass o ticket, media vuelta y hacia Kenab de nuevo. Como curiosidad, decir que esta carretera tiene un asfalto rojizo para que la carretera se integre con el paisaje. Es una maravilla.

Una vez el coche aparcado y después de pasar por el centro de visitantes (aquí tenéis información del parque) podréis coger un shuttle que se adentrará al parque. En cada parada que hace tendréis algún mirador o alguna excursión para hacer. Respecto al tiempo invertido en el parque, nosotros estuvimos toda la mañana, unas 4-5 horas, que son suficientes para hacerte una idea del parque y hacer alguna excursión. Evidentemente, dependiendo de vuestras intenciones necesitaréis más o menos tiempo.

Hay muchos trails diferentes pero las joyas de la corona son Angel’s Landing y The Narrows. La primera no está recomendada para niños y es bastante dura, son más de 4 horas ida y vuelta y transcurre por diferentes senderos donde incluso os deberéis coger con cadenas o cuerdas.

Nosotros hicimos una parte de The Narrows. Realmente este trail son más de 15 kilómetros donde debes meterte en el río más de una vez pero nosotros no hicimos más de 3-4 kilómetros. Aún así es super recomendable pero eso sí, si queréis hacer este trail, aseguraros de haber pasado por el centro de visitantes. Una crecida del caudal del río puede llegar a ser muy muy peligroso.

Este parque nacional nos encantó y es perfecto para hacer una noche y seguir con más excursiones el día siguiente. Lo que es muy bueno es que está relativamente cerca de Bryce Canyon, por lo que puedes hacer que la ruta pase por los dos parques y así aprovechas para ir a parques que no son tan turísticos como Monument Valley o el Grand Canyon.

Y de nuevo a conducir, porque 250 km y 3 horas más tarde, llegábamos a la ciudad del vicio: Las Vegas. Y os podemos asegurar que después de una semana de parques naturales, caminatas y muchos centenares de kilómetros, apetece muchísimo descansar en la piscina, gastarse el dinero en los casinos y flipar con una de las ciudades más alucinantes del mundo. ¿Nos sigues?

Día 15 y 16: Las Vegas y Valley of Fire

Entramos ya en la última semana de nuestra super ruta por la Costa Oeste de USA y lo hacemos por lo grande: ¡Welcome to Las Vegas! Bienvenidos a la ciudad del pecado, la ciudad de los neones, la ciudad del vicio, del juego. La ciudad de la diversión. 

No nos atrevimos a deciros cuantos días estar en Las Vegas porque es algo muy personal. Hay gente que está solo una noche y hay otra gente que se está 4 noches. Nosotros estuvimos 3 noches, aunque solo dos días enteros, ya que llegamos el día 14 de la ruta por la tarde y nos fuimos el día 17 por la mañana. Con dos días enteros tenéis de sobras para descansar, disfrutar de la piscina, patearos muchos casinos y hoteles y arruinaros en los casinos. Pero evidentemente, hay  tantas cosas que hacer en Las Vegas que podríais estar un mes entero sin parar de hacer cosas interesantes.

Nosotros no os vamos a explicar una lista de cosas que hacer en Las Vegas, porque no acabaríamos nunca. Os queremos explicar lo que hicimos nosotros, algunos consejos y nuestra opinión. ¡Así que allá vamos!

Alojamiento

Antes de nada, mucho ojo con el hotel que elijáis. Como más cerca de Las Vegas Blvd mucho mejor, porque será en Las Vegas Blvd donde pasaréis el 95% de vuestro tiempo. Las distancias son largas aunque no lo parezca. Una manzana allí es medio kilómetro y si vais en verano, las temperaturas altísimas os matarán. Por lo que si queréis ir andando desde el hotel a Las Vegas Blvd, como máximo que esté en dos calles paralelas. Nuestro hotel, Ellis Island Casino, estaba a unos 20 minutos andando del boulevard. Bastante bien de precio, camas muy cómodas y piscina. Bastante recomendable.

Otra opción es alojarse en un hotel resort en Las Vegas Blvd. Es una muy buena opción pero, importante, tened en cuenta que desde hace pocos años hay las llamadas tasas de resort, que Booking informa en letra pequeña. Informaros bien, porque a veces las tasas pueden sumar a la factura final 20 o 30$ diarios.

¿Qué hacer?

Hay mil cosas que hacer en Las Vegas pero lo que os recomendamos más es que andéis por Las Vegas Blvd y entréis a todos los hoteles y casinos. Cada hotel es diferente, cada uno está ambientado en algo diferente, al igual que sus casinos. Entrad a las tiendas, jugad al casino, observad la Torre Eiffel del Paris Las Vegas, alucinad con los canales y la Piazza de San Marco del The Venetian, disfrutad del espectáculo de agua del Bellagio e imitad a los protagonistas de Resacón en Las Vegas en el Caesars Palace. ¡No podréis parar de hacer fotos!

Si vas a Las Vegas seguro que no te marchas sin hacerte una foto en el famoso cartel de Welcome to Fabulous Las Vegas. Es una turistada pero todos caemos. Está situado en el Boulevard, en la zona cercana al aeropuerto, al sur. Si lo ponéis en Google Maps lo encontraréis, no tiene pérdida. Además, tiene un parking para varios coches. Eso sí, seguramente debas hacer cola para hacerte la foto. Así que si vas en hora de sol, cuidado con el calor porque en media hora a 45 grados puede que no llegues vivo al cartel.

Si tienes tiempo no puedes saltarte una visita a uno de los outlets más grandes de todo Estados Unidos. Puedes elegir entre el Las Vegas North Premium y el South Premium Outlets. En los dos encontrarás centenares de tiendas con productos de marca muy rebajados. ¡Vale mucho la pena! Pero recordad que en todas las ciudades encontraréis tiendas como Marshall’s o TJ Max que os harán imposible volver con el mismo equipaje de la ida.

Pero además de estar por la zona más conocida y nueva de Las Vegas, también fuimos a Freemont Street. Allí podéis ver lo que era la calle principal de Las Vegas hace décadas, donde aún resisten algunos casinos. La verdad es que aunque la calle es chula, llena de neones y con un espectáculo de pantallas que puedes ver cada media hora, la zona está bastante desmejorada. Tuvimos la sensación que había gente un tanto turbia y no nos acabó de gustar. Dimos un paseo y nos volvimos a nuestra zona de confort: Las Vegas Boulevard.

Como ya os hemos dicho antes, en Las Vegas puedes hacer mil cosas pero lo mejor es disfrutar de la calle principal, sus hoteles y casinos. No pararás de alucinar.

Buffet of buffets: 24 horas de bufet libre

¡Ojito a esto! El Buffet of Buffets te permite comer todo lo que quieras durante 24 horas de algunos de los buffets de los hoteles más importantes de Las Vegas, como el Flamingo, Paris, Bally’s o Harrah’s, entre otros. En esta página del Grupo Caesars tienes información aunque te lo resumimos aquí para que te hagas una idea.

  • El Buffet of Buffet pass cuesta unos 70$ entre semana y 80$ los fines de semana. Sí, es caro, pero es una experiencia. Eso sí, no pararás de comer. 
  • La clave es que lo adquieras por ejemplo a las 9 de la noche de un día, para así poder incluso cenar el día siguiente a las 7 de la tarde. Así te entrarán dos cenas, una comida, y desayuno, meriendas y lo que quieras.
  • Merienda como si no hubiera mañana: nosotros entramos en uno de los buffets para merendar, y comimos crepes, helados, pasteles… ¡una locura!

El problema es que el hecho de tener el pass os limitará las actividades. Seguramente no vais a querer alejaros de la zona de los hoteles incluidos para aprovechar al máximo los buffets.

Valley of Fire

Y a poco más de una hora de Las Vegas se encuentra esta maravilla de la naturaleza muy poco regentada por los turistas: el Valley of Fire. Además, entra en el Annual Pass, por lo que no tienes excusa para no ir, estamos seguros que te encantará ver los paisajes desérticos y rojizos de este parque.

En el centro de visitantes obtendréis un mapa con los puntos más interesantes del parque. Aquí no hay shuttles, lo debes hacer con tu propio coche y es una maravilla. Encontraréis muy poca gente y podréis disfrutar con mucha calma de todos los miradores. Además es un plan perfecto para hacer desde Las Vegas, ya que en una mañana o una tarde lo podéis hacer perfectamente.

¿Qué os ha parecido Las Vegas? Mola, ¿eh? Hay mucha gente que dice que no vale la pena pero para nada estamos de acuerdo. Todo tiene su interés y todo debe ser visitado. Así que os animamos a que os paséis como mínimo un par de días en la ciudad del pecado, porque cuando os marchéis volveréis de nuevo a las andadas. En los próximos y últimos días dos de los parques más impresionantes de la Costa Oeste: Death Valley y Yosemite. ¿Último cafe y sigues leyendo?

Día 17: Death Valley

El día 17 de nuestra ruta por la Costa Oeste, nos levantamos con calma, fuimos a dar una vuelta por Las Vegas, y después de comer nos fuimos hacia Death Valley. Meec, ERROR! Nos fuimos después de comer para llegar a Death Valley por la tarde y no pasar tanto calor, pero al final fuimos con prisas y no pudimos visitarlo con la calma que lo merece. Así que nuestro consejo es que os levantéis y os marchéis hacia Death Valley para pasar todo el día.

Desde Las Vegas hasta Death Valley Junction, que es donde podríamos decir que empieza el parque nacional, hay unos 180 kilómetros, un poco menos de 2 horas. Pero el parque es grande y la distancia entre los puntos de interés es bastante grande. Por lo que os insistimos en ir con tiempo para disfrutarlo con calma. Muy importante que pongáis gasolina antes de entrar al parque y que llevéis algo. Pensad en el nombre del parque… por algo será.

Nosotros nos planificamos la ruta antes de ir, con todos los puntos que queríamos visitar, en orden, para no perder tiempo ni hacer kilómetros de más, por lo que hicimos lo siguiente:

Dante’s View: un mirador espectacular de todo el valle. Te debes desviar un poquito de la carretera pero vale la pena. Dependiendo de la hora habrá niebla, de todos modos, pruébalo, no te dejará indiferente.

Zabriskie point: dejando el coche en el parking y subiendo unos 100 metros os encontraréis con una de las vistas más famosas del parque: el Golden Canyon. ¡Fliparéis con los colores!

Devil’s golf course: ¡Bienvenidos a La Luna! Increíble paisaje desértico lleno de piedras de sal que se formo cuando hace más de 2000 años uno de los lagos de Death Valley se evaporó. Lo podéis ver en una de las fotos.

Badwater Basin: El sitio donde hemos pasado más calor en nuestras vidas. Eran las 8 de la tarde y el termómetro marcaba 48 grados. El viento quemaba, y el calor se veía multiplicado por el suelo de sal, por lo que no pudimos estar más de 15 minutos en el exterior. Es el punto más bajo de Norteamérica, con 86 metros bajo del nivel del mar. ¡No os lo podéis perder!

Artists Palette: A este punto ya llegamos cuando se hacía de noche por lo que no pudimos percibir los colores de lo que dicen es uno de los paisajes más impresionantes del valle. Muy importante saber que se trata de una carretera de un solo sentido, por lo que es muy recomendable hacerla una vez ya se ha visitado Badwater Basin. Si no, tendréis que repetir de nuevo la carretera principal.

Estos son solo algunos de los puntos más interesantes de Death Valley. Son los que hicimos nosotros pero si vais al centro de visitantes seguro que os recomiendan más. Eso sí, dejadnos daros algunas recomendaciones para la visita:

  • Entrad al parque con bastante gasolina: dentro no hay gasolineras.
  • Agua: ¡llevad agua por dios! Hace mucho calor y no queremos que os deshidratéis.
  • Descargad mapas offline: dentro del parque no hay cobertura ni datos, así que si no os descargáis los mapas, os podéis llegar a perder, quedaros sin agua, y hacer honor al nombre del parque. No, vale, esto último es broma, pero descargaros los mapas.
  • Mucha cabeza con los trekkings: se pueden hacer trekkings pero si vais en los meses calurosos os recomendamos que esos trekkings los dejéis para Yosemite si no queréis tener algún que otro susto.

Siguiendo estos consejos no hay que temer absolutamente nada. Os recomendamos al 100% visitar esta maravilla de la naturaleza, no habréis visto nada igual antes. 

Salimos Death Valley ya de noche, dirección a Beatty, a unos 65km, donde se encontraba el hotel donde dormiríamos esa noche: Death Valley Inn & RV Park. Muy recomendable. Habitación muy amplia, nueva, bien de precio. Además, una piscina muy chula que no pudimos aprovechar porque llegamos de noche y nos fuimos temprano. Y después de un día duro pero muy emocionante, nos fuimos a dormir esperando otro día igual de duro pero igual de emocionante. Cambiábamos totalmente de paisaje, pasaríamos del desierto de Death Valley a las Montañas de Yosemite. Ya solo nos quedaba un parque nacional, nuestro viaje se estaba terminando…

Día 18: Yosemite - Tioga Pass

Nos levantamos temprano porque teníamos, de nuevo, otro día repleto de kilómetros.  El trayecto desde Beatty hasta Yosemite es muy especial. Es apasionante conducir estos 350 kilómetros que separan el desierto de Death Valley hasta las montañas de Yosemite. Ver como los paisajes van cambiando es una sensación increíble. Eso sí, paciencia, el trayecto son casi 4 horas.

Nuestra idea para ese día era hacer carretera y disfrutar de los paisajes de Tioga Pass, una de las entradas a Yosemite. Es importante tener en cuenta que la carretera de Tioga pass puede estar cerrada dependiendo de la época del año y de las condiciones meteorológicas. Si vais en verano no deberíais tener problemas. 

En un punto de la carretera os encontraréis una caseta con una barrera donde deberéis enseñar vuestro Annual Pass. Una vez dentro encontraréis muchos puntos para parar, simplemente disfrutad de la carretera. Uno de los puntos top es el Tenaya Lake, sitio perfecto para daros un chapuzón y para hacer un picnic.

Nuestra idea era ir a ver el anochecer desde Glacier Point. Habíamos leído que las vistas eran espectaculares y que la puesta de sol era increíble. Pero no lo pudimos comprobar ya que la carretera estaba en obras y el acceso cortado. Así que como estábamos cansados y se estaba haciendo tarde nos fuimos a nuestro hotel, un hotel muy muy especial.

Nos alojamos en Yosemite Bug Rustic, cerca de Midpines, a unos 50 kilómetros  del Yosemite Valley. Si entráis en el link anterior veréis que son unas tiendas de campaña enormes y unas cabañas de madera en medio de la montaña. Es una experiencia y os recomendamos dormir allí. Otra opción es dormir en el mismo parque de Yosemite pero los precios son mucho más altos y las reservas se deben hacer con mucha más antelación. Por cierto, el restaurante del hotel muy muy bueno.

Día 19: Yosemite National Park y Mariposa Grove

Yosemite es espectacular, una maravilla de la naturaleza. Es de esos parques donde podríamos pasar una semana entera haciendo excursiones. Es un parque nacional muy regentado por los americanos, ya que está relativamente cerca de San Francisco y Los Ángeles y porque hay multitud de excursiones de todos los niveles. Pero nosotros, al igual que en otros parques, pasamos una mañana entera.

Al llegar a Yosemite Valley veréis que es un parque lleno de infraestructuras, todo muy bien indicado y muy fácil. Como siempre os recomendamos, pasaros por el centro de visitantes. Allí os explicarán las condiciones de ese día en concreto y os recomendarán las diferentes excursiones dependiendo de lo que queráis hacer y vuestro nivel. Nosotros queríamos algo sencillito para andar 2 o 3 horas. Yosemite, al igual que muchos otros parques, tiene varias líneas de shuttle con diversas paradas, desde donde comienzan las diferentes excursiones. Aquí te pasamos el enlace a la web oficial de Yosemite.

Dependiendo de la época del año que vayáis tendréis la suerte de ver las cascadas llenas de agua. Si vais en verano, con nosotros, no tendréis tanta suerte. De hecho, en verano hay lagos que están incluso secos. Pero es igualmente increíble. Por algo es de los parques más visitados de Estados Unidos, un must en toda regla.

Este viaje lo hicimos el verano de 2018. Seguro que recordaréis que ese verano fue el de los incendios en California, donde gran parte de Yosemite se quemó por culpa de los fuegos. Mientras conducíamos por las carreteras de Yosemetite nos encontramos gran parte de los bosques quemados e incluso vimos aún humo. No os podéis ni imaginar la sensación de ver hectáreas y hectáreas quemadas, calcinadas, destrozadas. Una pena muy grande.

Otra de las visitas que no os debéis perder es Mariposa Grove. Y, buenas noticias, también entra en el Annual Pass. En este parque podréis ver las secuoyas más grandes del mundo. Se encuentra a unos 60 kilómetros de Yosemite Valey, a una hora en coche aproximadamente, y os vendrá de paso si os marcháis dirección San Francisco, como fue nuestro caso. 

Dentro del parque hay varios trails para hacer. El Big Trees Loop está habilitado para personas de movilidad reducida y es un agradable paseo de 30-45 minutos. Nosotros hicimos el Grizzly Giant Loop, de unas dos horas. Es muy sencillo y podrás ver un montón de árboles gigantes que incluso podrás pasar por dentro de ellos. ¡Os lo recomendamos mucho!

Nuestra última parada del día fue en Merced, en el Motel 6 Merced North, un hotel de la cadena Motel6 correcto para dormir y poco más. No necesitábamos nada más que una ducha y descansar, ya que el día siguiente recorreríamos el último tramo de nuestro viaje: Merced – San Francisco. ¡Esto se acaba!

Día 20: Vuelta a San Francisco

Merced, donde nos alojamos la noche anterior, está a unos 280 kilómetros de San Francisco, un poco menos de 3 horas. Ese fue nuestro plan de la mañana de nuestro penúltimo día en Estados Unidos. Queríamos aprovechar el resto del día para ver las cosas que no habíamos podido ver de San Francisco, como algunos miradores del Golden Gate y hacer unas últimas compras. Al principio del post podéis ver todas las cosas que hacer y ver en San Francisco.

Después de disfrutar de varios miradores, por fin no había niebla, devolvimos el coche. Esa tarde ya no necesitábamos coche y el día siguiente volveríamos al aeropuerto en Uber.

Por cierto, esa noche la pasamos en un hotel mucho mejor y a un precio bastante asequible: el hotel Majestic San Francisco. La noche nos salió a 100 euros, solamente 15 euros más que el zulo donde habíamos dormido la primera noche.

Día 21: Vuelta a Barcelona

Y llegamos al último día del viaje. Con mucha pena y bastante cansancio dijimos adiós a unos de los mejores viajes que se pueden hacer en el mundo. Después de un desayuno espectacular en el mismo hotel, pedimos un Uber que nos llevó directos al aeropuerto. Como teníamos algún otro descuento no pagamos más de 10$ por lo que nos salió muy bien. A partir de aquí ya sabéis: check-in, avión, escala, maletas, coche, casa, cama, dormir, jet lag. Y hasta aquí.

La Costa Oeste de los Estados Unidos es un viaje increíble y estamos seguros que si la hacéis la querréis repetir. Lo tiene todo: ciudades, desiertos, playa, parques naturales… todo! Por eso, si estáis indecisos, haced caso a Johan Cruyff: ¡Salid y disfrutad! 

Aquí os dejamos el video que editamos sobre el viaje, por si aún tenéis alguna duda de si ir o no. Si veis todo el video estamos convencido de que os acabaremos por convencer.

 

Esperamos de todo corazón que hayáis disfrutado leyendo este post y que os haya servido, como mínimo, para tener un poquito más de ganas de visitar este hermoso país. Tenéis más información de la ruta por la Costa Oeste en nuestros stories en @nosflipaviajar y, obviamente, podéis dejarnos un comentario o preguntarnos lo que sea por privado.

Aquí os pasamos dos posts más que os pueden ayudar mucho a la hora de planificar vuestro viaje a la Costa Oeste:

¡Ahora sí, ya podéis poner las tres tazas de café al lavaplatos!

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