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L’Empordanet: la Toscana catalana

Actualmente la facilidad que tenemos para viajar al extranjero hace que a menudo conozcamos más países que están a miles de kilómetros que lugares preciosos que tenemos a una hora en coche. «Total, eso siempre lo tendremos aquí» decimos. Y no nos falta razón. Pero cuando de golpe un día nos iluminamos y nos dedicamos a descubrir algún rincón bonito de nuestro territorio nos damos cuenta de que tenemos un país increíble, lleno de pueblos con encanto, paisajes impresionantes y la mejor gastronomía del mundo. Y si vivís en Catalunya estáis de suerte porque os vamos a descubrir una zona que aún es poco turística pero que es realmente alucinante. La Toscana es maravillosa (tenéis aquí nuestra Ruta en coche de 4 días por la Toscana) pero l’Empordanet, una serie de pueblos situados en el interior del Baix Empordà, comarca catalana, no le tiene nada que envidiar. 

Así que si tenéis un fin de semana libre, o incluso un solo día, leeros este post y disfrutad. Eso sí, no se lo digáis a mucha gente. Vamos a mantener en secreto este lugar que aún no está masificado por los turistas. ¿Nos acompañáis?

L'Empordanet: la ruta

La Costa Brava es una de las zonas playeras más turísticas de España. Difícilmente no sepáis que esta zona del norte de Catalunya está llena de pueblos costeros preciosos, como Calella, Tamariu o Llafranc, y de calas de agua cristalina que nada tienen que envidiar a las playas tailandesas o caribeñas. Aquí, quien más quien menos conoce esta zona de la geografía catalana.

Pero hay una zona muy muy cerca de la costa que no tanta gente conoce: l’Empordanet. Son una serie de pueblos de interior, en algunos casos pueblos muy muy pequeños, rodeados de campos, de viñedos, situados encima de una colina, con calles de adoquines, que aún conservan ese encanto de no haber sido descubiertos por los turistas, o como mínimo por el turismo de masas. 

Nosotros hicimos una escapada de un día, totalmente suficiente para visitar los pueblos con más encanto de la zona. Pero si podéis os recomendamos hacer noche allí y pasar como mínimo un fin de semana. Los disfrutaréis más, con más calma, y podréis visitar más pueblos. Los pueblos que nosotros vistamos fueron Palau-Sator, Peratallada, Vulpellac, Monells y Cruïlles. ¡Vamos allá! 

Palau-Sator

El primer pueblecito que visitamos ya nos dejo con un sabor de boca inmejorable. Era domingo y no había nadie, ningún turista. Un pequeño pueblo, precioso, con casas de piedra y calles de adoquines. Es pasar la Torre de les Hores e imaginarte como eran esos pueblos hace 500 años, ya que Palau-Sator tiene toda la esencia de un pueblo de la época medieval.

Tiene un parking gratuito justo a la entrada y en una horita hay tiempo de sobras para visitarlo. Una maravilla. 

Peratallada

A poco más de 2 kilómetros de Palau-Sator se encuentra el pueblo más conocido, y turístico de l’Empordanet: Peratallada. En este, ya os avisamos, sí que encontraréis turistas, pero nosotros fuimos un domingo de marzo y se estaba bien y tranquilo. Seguramente en verano hay mucha más gente. De todos modos, Peratallada vale muchísimo la pena.

Igual que en todos los otros pueblos, lo que os recomendamos es que paseéis sin ningún destino concreto. Aquí os encontraréis más restaurantes y locales para tomar algo y si vais en primavera disfrutareis de unas calles coloridas por las flores.

Paseando nos encontramos dos personas comiéndose una magdalena. Como anécdota es bastante pobre, lo interesante de esto es que pocos metros después vimos un cartel que anunciaba una tienda que vendía magdalenas. Y resulta ser que es típico de Peratallada. Por lo que no lo pudimos evitar y compramos una para probarla. Sencillamente espectaculares. La magdalenería (sí, existe ese nombre) se llama Cal Tuset.  Estamos convencidos de que si en vez de llamarlas magdalenas las llamaran muffins, les podrían doblar el precio. Al llamarse magdalenas, cuestan poco más de 2 euros. ¡No os vayáis del pueblo sin probar como mínimo una! 

Peratallada también tiene un parking en la entrada del pueblo, aunque bastante más pequeño que el de Palau-Sator, por lo que estamos seguros que dependiendo de la época, se llena.

Vulpellac

Otro pueblo desconocido pero precioso, a tan solo 5 minutos en coche de Peratallada, es Vulpellac. Los turistas se quedan en Peratallada y se olvidan de estas pequeñas maravillas, por eso os pedimos que solo las recomendéis a vuestro grupo selecto de personas cercanas.

Vulpellac es un pueblo construido dentro de una muralla y alrededor de un castillo gótico renacentista que hoy en día es privado y no se puede visitar. No hay parking pero es muy fácil aparcar.

Monells

A unos 20 minutos de Vulpellac, y pasando por La Bisbal d’Empordà, nos encontramos otra joya de l’Empordanet: Monells. No solamente es otro pueblo precioso si no que además muchos conoceréis la plaza del pueblo ya que es la plaza donde se grabó Ocho Apellidos Catalanes. No os limitéis a la plaza porque estamos seguros que el pueblo os enamorará.

Podéis comer en alguno de los restaurantes de la plaza pero nosotros optamos por comernos la tortilla de patata que llevábamos en el túper sentados en el gran maletero de nuestro coche. ¡No pudimos elegir mejor plan!

Cruïlles

A poco más de 10 minutos en coche y después de disfrutar una carretera solitaria rodeada de campos de verde intenso, llegamos a otro pueblo minúsculo: Cruïlles. Aquí solo una familia de franceses con dos hijos rompen la calma de este pueblo de cuatro calles y una plaza central con una torre y una iglesia. Una pareja octogenaria llega a la iglesia, a paso muy lento, y por sorpresa el señor saca del bolsillo una llave enorme de hierro y abre la puerta. Nos parece una escena tan bonita que nos quedamos mirando.

Cruïlles no tiene más, pero lo que tiene es suficiente para hacernos una pregunta: «¿Nos venimos a jubilar aquí?».

Sant Miquel de Cruïlles

A nada del pueblo nos encontramos el Monasterio de Sant Miquel de Cruïlles, construido el año 904, que nos recuerda mucho a la Abadía de Sant Antimo, en La Toscana. Una bonita manera de terminar nuestra ruta por l’Empordanet.

Como decíamos al principio del post, hay algunos otros pueblos por la zona que valen mucho la pena ser visitados; pueblos como Madremanya, Púbol i La Pera o Pals. Nosotros no tuvimos tiempo ya que nos limitamos a hacer un sube y baja desde Barcelona, pero si estáis un fin de semana y podéis visitarlos estamos seguros de que no os vais a arrepentir.

Y con esto y un bizcocho… terminamos este post cortito pero que estamos seguros de que lo aprovecharéis para hacer una buena escapada. Y recordad, la Toscana es preciosa, pero l’Empordanet también, y no hace falta coger un avión para llegar (a no ser que seáis de Galicia).  

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