América,  Bolivia,  General

El Salar de Uyuni y la Reserva Nacional Eduardo Avaroa

Sal. Mucha sal. Kilómetros y kilómetros cuadrados de sal. Volcanes. Aguas termales. Geisers. Lagunas; verdes, rojas, negras. Desiertos. Piedras que parecen árboles. Alpacas, vizcachas, llamas. Esto y mucho más es lo que te encontrarás si algún día tienes la suerte de visitar el Salar de Uyuni y la Reserva Nacional Eduardo Avaroa. ¿Y sabes qué? Ponemos las manos y los pies en el fuego de que será algo que no vas a olvidar en la vida. Nosotros te podemos asegurar que es de los paisajes más especiales que hemos visto nunca y, evidentemente, es uno de los 6 lugares imprescindibles en Bolivia. ¿Quieres saber más cosas? 

El Salar de Uyuni: ¿qué hay que saber?

El Salar de Uyuni es el desierto de sal más grande del mundo. Así, tal cual. Con este dato ya te puedes imaginar lo impresionante que puede ser caminar por este lugar tan inhóspito y no ver nada más que sal y más sal a tu alrededor. Su superficie es de 10.582 kilómetros cuadrados y es el resultado de la evaporación del Lago Tauca.

El Salar de Uyuni, y también la Reserva Nacional Eduardo Avaroa (a partir de ahora RN Eduardo Avaroa), están situados en el sur de Bolivia, limitan con Chile e incluso tocan con el norte de Argentina. El salar se encuentra a 3600 metros sobre el nivel del mar, aunque hay puntos de la RN Eduardo Avaroa donde se llega a los 4000 o 5000 msnm. Tenedlo en cuenta porque puede hacer mucho frío y puede afectar el mal de altura.

El Salar de Uyuni: tour de 3 días y 2 noches

Si bien es posible visitar el Salar de Uyuni en una excursión de un día, nosotros no lo recomendamos, a no ser que realmente se tenga un tiempo muy muy limitado. En este tour de un día podrás ver lo espectacular que es el salar pero te perderás muchos otros paisajes que, creednos, son absolutamente alucinantes. Por ello nosotros os recomendamos el tour de 3 días y 2 noches, donde recorreréis 900 kilómetros en 4×4 y visitaréis durante 3 días todo el Salar de Uyuni, parte de la RN Eduardo Avaroa y otros lugares fuera de la reserva pero igualmente preciosos. 

En Uyuni hay muchas agencias de viajes donde podréis contratar el tour, todas son parecidas. Nosotros lo contratamos en Salty Desert Adventure y bien, todo bien, pero ya os decimos, todas son parecidas. Recomendamos mirar comentarios en Tripadvisor y listo. Nosotros pagamos 850 bolivianos (unos 110 euros) con casi todo incluido. No tengáis miedo, negociad el precio. ¿Que es lo que no está incluido? La entrada a la Reserva Natural (150 bolivianos – 20 euros), aguas termales (6b – 0.8 euros) e Isla Incahuasi (30b – 4 euros).

Un consejo: aseguraros de que una de las noches la pasaréis en un hotel cerca de las aguas termales. Ver el cielo con millones de estrellas mientras te das un baño a 37 grados es de las experiencias más increíbles que hemos vivido en la vida. 

Decirte también que aunque el itinerario es parecido en todas las agencias, puede variar en algún punto. Como te hemos comentado antes, nosotros lo hicimos con Salty Desert Adventure. Y esto es todo lo que hicimos. ¿Preparada?

Día 1: El imponente Salar de Uyuni

Los autobuses que llegan a Uyuni desde La Paz acostumbran a llegar hacia las 7 de la mañana, por lo que normalmente los tours (ya sean de un día, de dos o de tres), no suelen empezar hasta pasadas las 10 de la mañana. Y así es, a las 10 de la mañana nos montamos en el 4×4 co el guía y dos parejas más. En total somos 6 viajeros más el guía.

El cementerio de trenes

A pocos minutos de la ciudad de Uyuni tenemos la primera parada: el cementerio de trenes. Ahora solamente quedan varios vagones y máquinas de tren oxidados pero es interesante saber que aquí, el 20 de noviembre de 1980, paró el primer tren de la primera línea ferroviaria de Bolivia, la que unía la ciudad boliviana de Uyuni con la ciudad chilena de Antofagasta. Esta línea se usaba mayoritariamente para transportar oro, plata, estaño y otros materiales desde Bolivia hasta Chile. 

La parada no es imprescindible pero es un lugar curioso para hacer algunas fotos y transportarse a ese momento histórico donde Uyuni era una de las ciudades claves del ferrocarril boliviano.

Colchani y almuerzo en hotel de sal

Colchani es el pueblo que está justo en la entrada del Salar de Uyuni y es nuestra segunda parada. Realmente aquí no hacemos absolutamente nada, hay tres o cuatro puestos que venden figuras de sal y poco más. Si te gustan las paraditas, bien. Si no, no hay mucho que hacer. 

Después de 30 minutos dejando pasar el tiempo, por fin nos montamos al 4×4 y vamos hacia un hotel de sal cercano, donde tendremos nuestro almuerzo. El lugar es muy bonito y la comida realmente no está nada mal. Eso sí, tenemos ganas ya de empezar; tenemos ganas de pisar por fin el gran Salar de Uyuni.

El Salar de Uyuni: el desierto

Y por fin entramos al salar y bien pronto nos damos cuenta de que es aún más impresionante de lo que nos podíamos imaginar. Kilómetros y kilómetros de sal, horizonte blanco. Y al cabo de pocos minutos llegamos a dos de los puntos más conocidos del salar: el Monumento al Dakar y la Plaza de las Banderas

Después de hacer algunas fotos, nos montamos de nuevo al coche para adentrarnos, ahora sí, en el desierto de sal. Vamos a 80-100 km/h sobre un suelo de sal y el paisaje no cambia, no vemos nada más que sal en nuestro alrededor. Al cabo de un rato paramos para flipar con el paisaje y para hacernos las famosas y divertidas fotos jugando con la perspectiva.

Isla Incahuasi y puesta de sol

En medio del Salar de Uyuni nos encontramos con esta peculiar isla llamada Incahuasi. En quechua Inca Wasi significa la Casa del Inca. Esta isla está llena de cactus, lo que la hace un lugar muy especial. Para entrar hay que abonar 30b, unos 4 euros. Nosotros decidimos no entrar y hacer volar el dron para tener una perspectiva totalmente diferente. Es realmente alucinante.

El día se está apagando poco a poco y el guía para el 4×4 justo en el momento que el sol empieza a caer. Es sin duda una de las puestas de sol más increíbles que hemos visto en la vida. Silencio absoluto, y la naturaleza. Nada más. Vosotros mismos podéis opinar.

Aún emocionados con lo que acabamos de ver, nos montamos de nuevo al todoterreo y una hora después llegamos al que va a ser nuestro alojamiento esta noche. Es un hotel hecho parcialmente de sal y, aunque no es nada del otro mundo, no está nada mal. Toca descansar que mañana será un día muy duro. Mañana tocará hacer muchos kilómetros.

Día 2: Reserva Natural Eduardo Avaroa

Nos levantamos muy temprano y después de desayunar, volvemos a la carga. Hoy nos esperan 300 kilómetros de paisajes espectaculares para terminar durmiendo cerca de las aguas termales de Polques, en el corazón de la RN de Fauna Andina Eduardo Avaroa. ¡Vamos allá!

Volcán Ollagüe

El volcán Ollagüe es el único volcán activo que tiene Bolivia. Además es un volcán compartido, es decir, la mitad pertenece a Bolivia y la otra mitad a Chile. Después de observarlo desde el coche durante un buen rato, hacemos una parada de más de media hora en un mirador para observarlo con más calma. Incluso se ve como expulsa vapor. Las vistas son espectaculares y ya empezamos a ver el cambio de paisaje respecto al Salar de Uyuni. 

Lagunas Cañapa, Hedionda y Chiar Khota

Las siguientes horas las pasaremos viendo diferentes lagunas repletas de miles de flamencos en total libertad. Es muy emocionante ver que aún quedan lugares vírgenes en nuestro planeta, donde los animales viven con toda la libertad y alejados a cualquier peligro provocado por los humanos. Además los paisajes son hipnotizantes.

La Laguna Cañapa tiene 1.42 km cuadrados de superficie y está a 4134 msnm. Como podéis ver en las fotografías, los colores son preciosos.

El color del agua de la Laguna Hediona es distinto ya que los minerales también son diferentes. Incluso hay más flamencos que en la Laguna Cañapa. No podemos parar de flipar con lo que estamos viendo.

La última laguna que vemos antes de adentrarnos en el desirto es la Laguna Char Khota. El viento huracanado que se ha girado no nos deja disfrutar mucho de las vistas pero como podéis ver son también inceíbles.

Desierto de Siloli y árbol de piedra

Lo que más nos está impresionando de este tour es la multitud de paisajes totalmente diferentes que estamos viendo: desde desiertos de sal hasta lagunas con flamencos, pasando por volcanes. Y ahora es el turno del desierto, el desierto de Siloli. Es en este desierto donde hemos hecho una parada para ver las vizcachas, unos curiosos roedores que bien podrían ser una mezcla entre conejos y ardillas. 

Pero la parada más turística y conocida del desierto es la del árbol de piedra, una gran roca moldeada por el viento que se encuentra en medio de la nada. El viento que hace en el lugar tampoco nos deja mucho tiempo para observarlo con calma aunque sí el suficiente como para flipar una vez más con lo que estamos viviendo el día de hoy.

Laguna Colorada

Es en la entrada de la Laguna Colorada donde nos tenemos que bajar del coche para pagar la entrada a la Reserva Natural. Para los extranjeros el precio es de 150b, unos 20 euros. Sí, es caro, pero vale la pena. A parte, estás obligado a pagar. Si no te quedas allí tirado.

 A 4500 msnm se encuentra esta peculiar laguna, la Laguna Colorada, uno de los paisajes más espectaculares que se pueden ver en el tour del Salar de Uyuni y la Reserva Nacional Eduardo Avaroa. La peculiaridad de esta laguna se encuentra en el color rojizo de sus aguas, color que cambia de intensidad dependiendo de la hora del día. Este color rojo esta provocado por las algas que habita en la laguna.

Géiser Sol de Mañana

Subimos hasta los 5000 msnm para ver de muy cerca el Géiser Sol de Mañana. Esta será nuestra última parada antes de llegar al alojamiento. Hace muchísimo frío pero vale la pena aguantar un poco para ver el vapor de agua que sale a presión y para comprobar que la Tierra sigue despierta debajo nuestro. 

El cielo del millón de estrellas

Sin lugar a dudas este es uno de los momentos más especiales de todo el tour, si no el que más. Nos alojamos muy cerca de las Termas de Polques, un par de piscinas naturales con agua a 37 grados. ¿Os podéis imaginar lo que es observar el cielo estrellado mientras te tomas un baño de agua caliente estando a fuera a unos 5-6 grados? Es sencillamente increíble. El cielo que hemos visto no lo vamos a volver a ver nunca más. Sin palabras.

De noche no hicimos ninguna foto, nos dedicamos a disfrutar, pero para que os hagáis una idea, este era el lugar de las aguas termales.

Día 3: Más lagunas, desiertos y la vuelta a Uyuni

El día empieza muy muy temprano, a las 6.30 de la mañana. Después del desayuno, nos montamos en el 4×4 y nos dirigimos hacia las últimas lagunas que veremos en el tour: la Laguna Verde y la Laguna Blanca. 

Laguna Verde y Laguna Blanca

A poco más de dos kilómetros de la frontera con Chile nos encontramos con estas dos lagunas, que se encuentran en la falda del volcán Licancabur. El color verde del agua se debe al alto contenido en minerales como magnesio, carbonato de calcio, plomo y arsénico, por lo que no es aconsejable el baño. 

Dependiendo de la luz podréis ver el volcán reflejado en el agua, creándose así una estampa maravillosa.

Los 6 lugares imprescindibles de Bolivia

Desierto de Dalí

A unos 45 minutos nos encontramos con el Desierto Salvador Dalí. Se le llama así ya que las formas y los colores marrones, anaranjados y ocre recuerdan a los cuadros y al estilo de pintura del artista catalán

Laguna Negra

Nos alejamos del Desierto Dalí y nos esperan varias horas de coche hasta la última parada antes de llegar a Uyuni: la Laguna Negra. Esta parada no la hacen todos los tours y a nosotros nos ha dejado con la boca abierta. De golpe, en medio de la nada, el guía para el coche, nos dice que salgamos y empecemos a caminar. Lo primero que nos llama la atención son la multitud de alpacas que nos encontramos.

Después de andar no más de 10 minutos llegamos a la Laguna Negra. ¿Qué ven nuestros ojos? De golpe parece que estemos en una película del jurásico. El agua, la fauna, las paredes. Es, de verdad, precioso. Así que, si podéis, antes de elegir tour, preguntad si hacen parada en la Laguna Negra. No os arrepentiréis.

Esta es la última parada del tour. A partir de aquí varias horas más de carretera hasta llegar a Uyuni, cansados pero muy emocionados de todo lo que hemos visto los últimos tres días. Y es que, amigos y amigas, el tour de 3 días por el Salar de Uyuni y la Reserva Nacional Eduardo Avaroa es uno de los mejores tours que hemos hecho en la vida sin ninguna duda. ¿A qué esperáis?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *